El fusil AKM y las pistolas robadas iban a ser entregados a una mafia dedicada al tráfico de terrenos.
Dos suboficiales de la Policía Nacional del Perú (PNP) están bajo la lupa del Ministerio Público de Arequipa, acusados de los presuntos delitos de peculado doloso, robo agravado y banda criminal. Las investigaciones señalan que ambos planificaron un falso asalto a un patrullero para sustraer un fusil AKM y dos pistolas reglamentarias el pasado 1 de julio en el distrito de Hunter.
La Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Jacobo Hunter investiga a los efectivos Leonardo Lastarria Llasa y Junior Pineda del Pino, así como a los civiles Víctor Machaca Paja, Axel Orellana Melo y Fredy Pascual Arapa por su participación directa en el robo ejecutado en la urbanización Santa Mónica.
La farsa del atraco
Los hechos comenzaron la madrugada del 1 de julio, cuando el suboficial Leonardo Lastarria y su compañero Kenji Machaca, a bordo de una unidad de la comisaría Andrés Avelino Cáceres, reportaron haber sido víctimas de un violento asalto en el que les arrebataron sus armas de reglamento y un fusil de largo alcance. Sin embargo, las pesquisas de la Divincri revelaron rápidamente que el atraco fue un montaje coordinado desde el interior de la propia institución.
Según los indicios, Lastarria contactó a los delincuentes comunes para ejecutar el plan. Para asegurar el éxito de la operación, reclutó al suboficial Junior Pineda, quien aprovechó sus funciones para proporcionar información confidencial sobre los turnos, rutas y desplazamientos de los patrulleros en la zona.
La captura de Axel Orellana y Víctor Machaca por parte de la Divincri desmoronó la coartada. Este último confesó detalladamente cómo planificaron el golpe. Según los registros, los delincuentes llegaron al lugar a bordo de un Kia Picanto; Machaca y Pascual Arapa abordaron el vehículo policial y agredieron físicamente en el rostro al suboficial Kenji Machaca, mientras que Lastarria simuló ser neutralizado con facilidad para entregar el armamento sin resistencia.
Las evidentes contradicciones en los testimonios levantaron las sospechas de los investigadores. Tras la confesión de uno de los detenidos, la policía logró recuperar todo el arsenal oculto el pasado domingo. Los agentes de inteligencia presumen que el fusil AKM y las pistolas tenían como destino final una banda criminal del cono norte de la ciudad dedicada al tráfico de terrenos.
Actualmente, el suboficial Junior Pineda del Pino se encuentra prófugo y es intensamente buscado tras no ser ubicado durante el allanamiento de su vivienda. Coincidentemente, la institución policial informó que el agente implicado se encontraba gozando de su periodo vacacional desde el mismo día en que se perpetró el falso asalto.
