Foto-Antonio Baos (Fuente msn)
En Colombia los rescatistas siguen trabajando para sacar con vida a las personas que están atrapadas entre los escombros de los edificios y de sus hogares, tras el terremoto de 7,4 que sacudió el país.
Un caso conmovedor es el de Antonio, un perro que ha conseguido sobrevivir tras estar enterrado, entre cascotes, a nueve metros de profundidad en Cali, una de las zonas más afectadas por el terremoto que ha llenado de esperanza al resto de afectados.
Ahora, los rescatistas siguen trabajando para conseguir liberar a Copito, el otro perro de la familia Sepulveda.
Los rescatistas llevaban cerca de 48 horas removiendo toneladas de hierros retorcidos en las Torres del Limonar, en Cali, cuando les llegó una señal de vida que ilusionó a todos. Era Antonio, un perro que apareció con vida durante la madrugada de este miércoles, a más de nueve metros de profundidad y entre los escombros.
Su rescate ha sido más que celebrado. Se ha convertido en una pequeña victoria en medio de una tragedia que ha dejado más de 50 edificaciones colapsadas en Cali y un balance nacional de al menos 181 personas fallecidas, según el presidente Abelardo de la Espriella, aunque autoridades regionales elevan ese número a más de 250 muertos.
Antonio fue encontrado en una zona despejada que había quedado debajo de la torre de apartamentos colapsada. Los rescatistas escucharon y observaron movimiento hasta que lograron llegar hasta él. «Lo encontramos en un área despejada y abierta debajo de los escombros, corría a un lado y otro. Fueron horas de duro trabajo», ha contado uno de los voluntarios que participó en el rescate.
El animal tenía lesiones en una de sus patas y varias raspaduras en el cuerpo, pero consiguió salir con vida de la zona de desastre gracias a las atenciones que recibió de médicos veterinarios que se sumaron a las labores del Centro de Bienestar Animal (CBA) de la Alcaldía de Cali.
«El perrito fue auxiliado por nuestros veterinarios, que lo canalizaron y le pusieron medicamentos para hidratarlo. Su condición de salud es estable y ahora también trabajamos para rescatar a Copito, el otro perro de la familia, que también puede estar con vida», ha explicado el médico veterinario Martín Ortiz, del CBA. Ortiz recordó que los animales son seres que también sienten, «que merecen ser tratados con amor y atendidos con todas las capacidades como los humanos».
