Cenepred advierte peligro de huaicos y deslizamientos en zonas vulnerables por activación de quebradas.
El Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) ha emitido una alerta crítica que sitúa a 968 distritos en peligro ante posibles deslizamientos, huaicos y movimientos en masa.
Esta advertencia surge como respuesta al pronóstico del Senamhi, que prevé lluvias de moderada intensidad en la sierra y la costa norte durante el martes 3 y el miércoles 4 de febrero de 2026. La magnitud del evento climático ha activado los protocolos de vigilancia en gran parte del territorio nacional para mitigar impactos en la población e infraestructura.
Regiones con mayor vulnerabilidad territorial
El análisis técnico identifica a Ayacucho como la región con mayor cantidad de localidades en riesgo muy alto (86 distritos), seguida de cerca por Cajamarca (81) y Huancavelica (68). El informe detalla una distribución de peligro extremo que abarca departamentos como Áncash, Apurímac, Huánuco, Cusco, Amazonas, Junín y Piura, entre otros. Además, se contabilizan 419 jurisdicciones adicionales en riesgo alto, extendiendo la amenaza a zonas de Tumbes, Lima, Pasco y Puno.
El escenario de exposición elaborado por Cenepred revela cifras preocupantes sobre los posibles daños materiales y humanos en las áreas de mayor peligro:
Riesgo Muy Alto: Afectaría a una población de 680,399 habitantes, comprometiendo 232,081 viviendas, 597 centros de salud y 1,821 instituciones educativas.
Riesgo Alto: Involucra a más de 2 millones de ciudadanos, 720,783 hogares y cerca de 4,819 colegios que podrían sufrir daños estructurales o interrupciones en su funcionamiento.
Recomendaciones y protocolos de emergencia
Frente a este panorama, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) ha instado a las autoridades regionales y locales a garantizar que las rutas de evacuación estén libres de obstáculos y correctamente señalizadas.
Es imperativo que la población sea dirigida hacia zonas seguras, lejos de cauces de ríos o quebradas que puedan activarse repentinamente. Asimismo, se ha solicitado verificar la operatividad de comisarías, compañías de bomberos y centros de salud para una respuesta inmediata.
A nivel comunitario, se recomienda a las familias reforzar los techos de sus viviendas y organizar sistemas de alerta temprana mediante el uso de silbatos, alarmas o altoparlantes. La prevención y la coordinación con los líderes locales son fundamentales para reducir la pérdida de vidas y bienes ante la inminencia de los eventos geológicos derivados de las lluvias.
