El homicidio se perpetró tras el descenso de los pasajeros, momento en que el atacante bajó de otro vehículo y disparó directamente contra el chofer.
Un taxista identificado como Alejandro Temoche Valdez (32 años) fue asesinado a balazos la noche del viernes 16 de octubre en la avenida Colonial, a escasas cuadras del cruce con la avenida Universitaria, en el Cercado de Lima.
Según testigos presenciales, un automóvil rojo interceptó a la víctima tras culminar un servicio de transporte; acto seguido, un sujeto armado descendió de la unidad y percutó múltiples disparos a quemarropa que impactaron en el rostro y tórax del conductor, provocándole la muerte instantánea en el interior del vehículo.
Allegados al fallecido acudieron a la escena del crimen y aclararon que Temoche Valdez laboraba de manera convencional y no en la modalidad de colectivo ni vinculado a mafias de cobro de cupos. Precisaron además que retornó de un viaje hace dos meses y que no registraba amenazas previas.
Ante la versión policial que señala que la víctima registraba una requisitoria vigente por el presunto delito de receptación, los familiares rechazaron enfáticamente cualquier señalamiento apresurado y exigieron objetividad a las autoridades hasta que concluyan las investigaciones.
Depincri Callao asume la investigación del homicidio
Efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) acordonaron el perímetro para el levantamiento de evidencias biológicas y balísticas. La conducción de las pesquisas quedó a cargo del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) Callao, equipo especializado que asumió las diligencias para determinar la identidad de los ejecutores, el móvil del atentado y la ruta de escape empleada por los agresores.
El homicidio se inserta en una escalada de inseguridad que registra 602 homicidios en Lima y 1.612 a nivel nacional en lo que va del año 2026, según datos del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef).
En el ámbito del transporte, el Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público reportó que entre agosto de 2024 y mayo de 2026 se produjeron 214 atentados ligados a extorsiones en Lima y Callao, acumulando 152 fallecidos y 131 heridos. El informe oficial precisa que los conductores representaron el 69,3% de las víctimas mortales y que el 97,7% de los ataques fue perpetrado con armas de fuego.
