Sus familiares rechazaron sus pasados vínculos con la banda Los Pulpos del Este y exigieron justicia.
Un ataque armado registrado durante una celebración familiar en la zona de Jicamarca dejó dos personas fallecidas y una tercera gravemente herida. Entre las víctimas mortales figura el exefectivo policial Jordan Dolorier, quien fue acribillado por dos sujetos en los exteriores del inmueble donde se realizaba el evento. La Policía Nacional del Perú (PNP) inició las pesquisas correspondientes y la revisión de las cámaras de videovigilancia para identificar a los responsables del atentado.
El hecho ocurrió durante la madrugada en un predio ubicado en el sector alto de Jicamarca, al término de un evento familiar. Dos delincuentes a pie irrumpieron en el lugar y efectuaron múltiples disparos contra los asistentes que permanecían en la vía pública. Dolorier falleció de manera instantánea cerca del ingreso de la vivienda, mientras que una segunda persona perdió la vida en el Hospital de Vitarte, establecimiento donde una tercera víctima permanece internada con pronóstico reservado.
Representantes del entorno familiar de la víctima, quien anteriormente prestó servicios en la Comisaría de Jicamarca, señalaron que tras recuperar su libertad, el exoficial se encontraba reuniendo documentación para solicitar su reincorporación a la institución policial. Asimismo, los allegados cuestionaron las investigaciones previas que lo involucraron y solicitaron que el Ministerio Público y las unidades especializadas de la PNP determinen las causas del crimen.
En 2025, la Policía Nacional incluyó a Dolorier en una investigación contra la banda criminal Los Pulpos del Este, facción vinculada a delitos de extorsión en los sectores de Jicamarca, Huachipa y Huaycán. Los familiares del occiso rechazaron dichas acusaciones formuladas en su momento, mientras que las autoridades del sector Interior ejecutan los peritajes balísticos e inspecciones en la escena del delito para esclarecer el móvil del homicidio.
