El COEN confirma la sofocación de siniestros en Arequipa, Cusco, Huancavelica y Lima sin registro de daños personales, mientras siete focos continúan activos en el interior del país
Trabajos conjuntos entre brigadistas, fuerzas del orden y comuneros lograron extinguir cuatro incendios forestales iniciados el sábado 3 de octubre en los distritos de Alca (La Unión, Arequipa), Ccorca (Cusco, Cusco), Acoria (Huancavelica, Huancavelica) y San Pedro de Huancayre (Huarochirí, Lima).
El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), perteneciente al Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), informó que las labores de control y sofocación contaron con la participación de personal de las municipalidades distritales, efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) y pobladores locales. En el caso de San Pedro de Huancayre, las condiciones meteorológicas facilitaron el cese de las llamas.
De acuerdo con la evaluación preliminar, estos cuatro eventos destruyeron 30 hectáreas de cobertura natural, sin reportar afectaciones a la vida ni a la salud de las personas.
Siete emergencias activas en el país
De forma paralela, el COEN-Indeci precisó que otros siete incendios forestales surgidos entre el 3 y 4 de octubre permanecen activos. En el distrito de Poroy (Cusco), personal del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP), la PNP y ciudadanos intervienen en el área afectada, mientras que en Pucyura (Cusco) un helicóptero de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) equipado con sistema helibalde realizó descargas de agua para extinguir el fuego.
En Pichirhua (Apurímac) y Huari (Áncash), autoridades municipales y vecinos ejecutan faenas directas de contención. Situación similar se registra en Chivay (Arequipa), San Javier de Alpabamba (Ayacucho) y la provincia de Puno (Puno), donde los bomberos y los gobiernos locales coordinan acciones para sofocar los focos de calor.
Hasta el momento, estos siete siniestros activos dejan un saldo preliminar de 13 hectáreas de vegetación afectadas. El Indeci, mediante el COEN, mantiene el monitoreo permanente en articulación con los centros de operaciones regionales y provinciales para atender a la población damnificada.
