Puno concentra la mayor incidencia de sarampión al registrar 120.63 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra que supera en 16 veces el promedio nacional.
El brote de sarampión continúa avanzando en el Perú y acumula 2.543 casos confirmados en lo que va de 2026, según datos de la Sala Situacional de Sarampión-Rubéola del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC-Minsa).
El reporte evidencia una transmisión activa que contrasta con el panorama de 2025, año en el que solo se registraron cinco casos importados o vinculados a importación. Asimismo, las autoridades confirmaron el deceso en Loreto de un adolescente de 16 años sin esquema de vacunación, lo que representa el primer fallecimiento por esta enfermedad registrado oficialmente en el país en 23 años.
El análisis epidemiológico del CDC-Minsa muestra marcadas asimetrías territoriales. La región de Puno, fronteriza con Bolivia, registra la mayor tasa de incidencia con 120,63 casos por cada 100.000 habitantes, cifra que supera en más de 16 veces el promedio nacional fijado en 7,34. Le sigue Madre de Dios, en la frontera con Brasil, con una tasa de 86,91 casos por cada 100.000 habitantes, superando en casi 12 veces la media del país. Otras regiones afectadas incluyen Arequipa (10,03), Loreto (9,64) y Ucayali (4,09), además de reportarse presencia del virus en Moquegua, Cusco, Tacna, Callao, Huancavelica, Piura y Lima.
Ante este escenario, el Gobierno declaró en mayo una emergencia sanitaria por 90 días en Lima Metropolitana, Puno y otras jurisdicciones debido al riesgo de dispersión. En agosto, la medida fue prorrogada por 90 días adicionales debido a que las coberturas de inmunización continuaban resultando insuficientes para frenar la cadena de contagios.
Evolución epidemiológica y picos semanales
La curva epidemiológica inició su ascenso sostenido alrededor de la semana 12. A partir de la semana 20, la detección de contagios se consolidó en niveles elevados, superando frecuentemente los 100 casos confirmados por semana y alcanzando un pico cercano a los 150 casos hacia la semana 35. Aunque las cifras de las semanas más recientes muestran un descenso, los especialistas sugieren evaluar las tendencias con cautela ante eventuales actualizaciones de datos pendientes de consolidación.
El avance de la enfermedad se sustenta en la acumulación de población susceptible. Un informe del Ministerio de Salud (Minsa) calculó en aproximadamente 291.000 los menores de 1 a 4 años sin la cobertura requerida debido a brechas acumuladas entre 2022 y 2025.
En 2025, la cobertura de la primera dosis de la vacuna SPR alcanzó el 90,4%, mientras que la segunda dosis llegó al 82%, cifras por debajo del 95% recomendado por los estándares internacionales. En abril de 2026, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió sobre la urgencia de intensificar la vacunación y la búsqueda activa, capacitando a más de 350 profesionales de la salud en Puno.
Contraste entre la respuesta sanitaria de 2018 y el escenario actual
La situación actual difiere de la respuesta desplegada durante el brote de 2018, cuando el Minsa contuvo la transmisión tras confirmar 42 casos mediante el despliegue de más de 300 brigadas y barridos de vacunación que alcanzaron a 250.000 menores en el Callao.
Dicha intervención fue calificada de «extraordinaria» en 2019 por la representante regional de la OPS/OMS, Desiree Pastor. Siete años después, la acumulación de brechas de vacunación y la inestabilidad en las gestiones del Minsa y EsSalud han afectado la continuidad de las políticas de prevención y la velocidad de respuesta frente a la propagación del virus.
