Un estudio de World Vision Perú, presentado en la Cumbre Empresarial Aeroportuaria 2026, identifica las oportunidades y barreras que enfrenta la juventud para ingresar y permanecer en el mercado laboral, y plantea nuevos espacios de colaboración entre empresas, Estado y organizaciones sociales.
En Lima Norte y Callao, las oportunidades de empleo juvenil están más cerca de lo que parece. Las empresas ya incorporan jóvenes de estas zonas a sus equipos, pero persisten brechas que dificultan que más jóvenes puedan acceder a su primer empleo y construir una trayectoria laboral.
Esta es una de las principales conclusiones del estudio “Empleabilidad juvenil en Lima Norte y Callao”, elaborado por World Vision Perú a partir de información recogida de 361 jóvenes y 127 empresas con operaciones en estas zonas. La investigación analiza los factores que influyen en el acceso al empleo, las condiciones del primer trabajo y las capacidades que hoy demanda el sector empresarial.
El estudio fue presentado en la Cumbre Empresarial Aeroportuaria 2026, organizada por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) y el Gobierno Regional del Callao, con el apoyo de World Vision Perú. El encuentro permitió poner sobre la mesa una pregunta clave: cómo conectar mejor el talento joven con las oportunidades que genera el ecosistema empresarial de la zona.
En búsqueda de oportunidades
Los datos muestran que existe una demanda empresarial concreta. El 90.6% de las empresas consultadas contratajóvenes de Lima Norte o Callao, mientras que los puestos de tiempo completo representan el 87.6% de las modalidades identificadas.
A ello se suman otros espacios de entrada al mercado laboral, como las prácticas profesionales (62.3%), pasantías preprofesionales (57.4%) y puestos operativos (64.7%).
Sin embargo, la existencia de oportunidades no garantiza por sí sola el acceso. Entre los jóvenes que buscan incorporarse al mercado laboral, la falta de experiencia, la edad y el desconocimiento de los procesos de selección aparecen como barreras. Para este grupo, el estudio encuentra además que solo 12.6% cuenta con certificaciones.
El desafío para las empresas aparece desde otro ángulo: 47.1% identifica un déficit de habilidades blandas entre los jóvenes que buscan empleo. Las empresas señalan que están dispuestas a enseñar habilidades técnicas, pero esperan que los jóvenes lleguen con capacidades como ética laboral, responsabilidad y resiliencia emocional.
Más allá del primer empleo
Uno de los hallazgos relevante para el sector privado es que la empleabilidad no depende únicamente de tener conocimientos técnicos. El estudio de World Vision Perú identifica como factores determinantes las redes de apoyo, la certificación de competencias, las habilidades digitales y socioemocionales y la experiencia laboral temprana.
Esto también permite mirar la inclusión laboral desde una perspectiva más amplia. Aunque existe voluntad empresarial para incluir, 87.9% de las experiencias laborales está dirigido a la juventud en general, sin un enfoque específico para jóvenes vulnerables o con discapacidad.
“Para las empresas, el reto no es únicamente encontrar talento, sino construir mejores rutas para incorporarlo y desarrollarlo. Esto requiere generar mecanismos que permitan reconocer el potencial de jóvenes que hoy enfrentan mayores barreras de acceso. Desde World Vision Perú conectamos a las empresas con jóvenes preparados, acompañamos su pase al empleo y co-diseñamos soluciones de inserción que respondan a las necesidades reales del sector privado”, señala Sandra Contreras, directora ejecutiva de World Vision Perú.
