La procesada pagaba sobornos para facturar pruebas médicas innecesarias y permanecía prófuga tras vulnerar su tobillera electrónica en 2022.
La Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) capturó en Vietnam a Emylee Thai, propietaria de un laboratorio en Texas acusada de liderar un esquema de fraude sanitario contra Medicare – el programa estatal de salud para adultos mayores – por un monto cercano a los USD 142 millones. El director de la agencia, Kash Patel, confirmó que la detención se concretó mediante operaciones de cooperación internacional tras determinar que la imputada permanecía oculta en territorio asiático desde al menos 2023.
Las investigaciones revelan que Thai contrataba a intermediarios para adquirir órdenes médicas firmadas y muestras de ADN de beneficiarios del sistema de salud. A cambio de estas remisiones, la empresaria distribuía parte de los reembolsos estatales entre los facilitadores.
Entre 2019 y 2022, el laboratorio tramitó cobros por USD 142 millones en pruebas genéticas sin justificación médica, logrando desembolsos efectivos de Medicare por aproximadamente USD 95 millones. Por estas acciones, un gran jurado la acusó formalmente en julio de 2022 de conspiración para cometer fraude sanitario y pago de sobornos.
Evasión de la justicia y salida del país
Tras su arresto inicial en 2022, Thai obtuvo libertad bajo fianza sujeta al uso de un grillete electrónico de geolocalización. El 8 de diciembre de ese año, el dispositivo dejó de emitir señal, lo que motivó la emisión de una orden judicial de captura. Las pesquisas posteriores determinaron que la acusada abandonó el país a bordo de un vuelo privado hacia Vietnam utilizando documentación falsa. En julio de 2023, la corte federal sumó nuevos cargos por alteración y destrucción de registros, mientras el FBI ofrecía una recompensa de hasta USD 150.000 por información relevante sobre su paradero.
La detención de Thai representa la sexta captura concretada en tres meses entre los integrantes de la lista de defraudadores más buscados del organismo norteamericano. Según balances oficiales, estos seis casos acumulan desfalcos por más de USD 2.000 millones. El arresto se enmarca en una ofensiva global de las autoridades estadounidenses contra el fraude en la atención médica, la cual abarca a 455 imputados en 56 distritos judiciales y reclamaciones ilícitas por un valor global de USD 6.500 millones.
