Eleuterio Lara confirma la entrega de dinero a los secuestradores tras una exigencia inicial de cinco millones de dólares.
El padre del empresario minero Jenss Lara, Eleuterio Lara López, confirmó haber realizado un pago para lograr la liberación de su hijo tras permanecer 36 horas secuestrado. En declaraciones a la prensa, Lara López explicó que los delincuentes exigieron inicialmente cinco millones de dólares, suma que resultaba imposible de reunir, por lo que decidió negociar la entrega de un monto no precisado por razones de seguridad ante las amenazas directas contra la vida del empresario.
Rechazo a vínculos con bandas delictivas
Lara López desmintió de forma categórica que su familia o su hijo formen parte de organizaciones criminales como Los Pulpos o La Jauría, rechazando además las versiones que señalaban que las cuatro personas asesinadas durante el rapto el pasado 30 de agosto en Trujillo realizaran labores de seguridad armada.
Asimismo, aclaró que la investigación del Ministerio Público iniciada en 2020 contra su hijo por supuestos nexos con ‘Los Topos del Frío’ se encuentra en etapa de sobreseimiento, tras haberse presentado la documentación que acredita la legalidad de su actividad minera.
Las pesquisas sobre el secuestro señalan la participación de más de 20 personas integradas en células independientes para el reglaje, captura y custodia de la víctima en Trujillo. Entre los hallazgos principales, la Policía identificó el uso de un vehículo Suzuki Swift y una camioneta Toyota Hilux con placas clonadas, los cuales realizaron recorridos previos en discotecas y calles de la ciudad para monitorear los movimientos de Lara.
Además, las autoridades intervinieron una vivienda alquilada que fue adaptada durante 60 días con una puerta tipo bóveda y balones de oxígeno para mantener retenido al empresario en un espacio reducido. Durante las diligencias también se logró la detención de Roy Peter Bocanegra Aguilar, alias «El Viejo», presunto conductor del vehículo de seguimiento, quien estaría guiando a los agentes hacia las caletas utilizadas por la banda criminal.
