Una nueva y severa escalada de violencia sacude el Medio Oriente. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán lanzó una serie de ataques dirigidos contra una base militar de Estados Unidos en Jordania y cerca de 20 embarcaciones en el estrecho de Ormuz y el golfo Pérsico, según informó la agencia estatal IRNA. Las operaciones se ejecutaron en represalia por la reciente destrucción de cinco petroleros iraníes a manos de las fuerzas armadas estadounidenses.
A través de un comunicado, el ejército de élite teheraní sostuvo que la ofensiva en territorio jordano impactó en áreas de mantenimiento, zonas de despliegue y plataformas preparatorias para cazas F-15, F-16 y F-35. Por su parte, las fuerzas armadas de Jordania informaron que lograron interceptar 18 de los 20 misiles dirigidos contra su soberanía, mientras que las dos unidades restantes cayeron en zonas despobladas sin causar daños estructurales mayores.
Incursiones en el golfo y advertencia a puertos regionales
Tras la ofensiva terrestre, el CGRI anunció el impacto contra dos buques norteamericanos, ocho petroleros y diez naves mercantes que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz. La Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) confirmó que múltiples navíos en el golfo Arábigo y el golfo de Omán sufrieron ataques que los dejaron inoperables, además de reportar un buque incendiado a 44 kilómetros de Port Rashid, en Emiratos Árabes Unidos.
Teherán emitió una severa advertencia a las embarcaciones ancladas en los puertos de Kuwait y Bahréin, instando a sus tripulaciones a abandonar los barcos ante la posibilidad de nuevos bombardeos por prestar respaldo logístico a las fuerzas estadounidenses.
Antecedentes y presión sobre los mercados de crudo
La escalada responde a la decisión del Comando Central de EE. UU. (Centcom) de hundir cinco petroleros iraníes, en respuesta a previos ataques de Teherán contra la marina norteamericana. El secretario de Estado, Marco Rubio, fundamentó la acción militar señalando que cualquier agresión contra la Armada de Washington tendría como contrapartida la pérdida de la flota de hidrocarburos iraní. En respuesta, el jefe del Estado Mayor iraní, general Alí Abdolahi, advirtió que cada agresión contra sus buques provocará represalias directas contra las bases estadounidenses en la región.
El conflicto bélico desatado a fines de febrero y el estancamiento de las negociaciones de paz han paralizado el tránsito por el estrecho de Ormuz, vía estratégica por donde circula el 20 % de las exportaciones globales de hidrocarburos. Como consecuencia inmediata del intercambio de fuego, el precio del petróleo Brent superó la barrera de los US$ 100 por barril en los mercados internacionales. La tensión se incrementó además tras la captura por parte de Irán de un dron submarino estadounidense en el estrecho y la decisión de Washington de incluir a todo el sector aéreo iraní en su lista de sanciones económicas.
