Un ataque contra el buque petrolero SIDR, perteneciente a la empresa estatal saudí Bahri, provocó la muerte de dos marineros de nacionalidad filipina mientras la nave transitaba por el estrecho de Ormuz. El incidente de seguridad ocurrió a las 23:40 hora local del 31 de agosto de 2026, en un punto estratégico situado entre el golfo Pérsico y el mar de Omán.

La compañía naviera confirmó el deceso de sus colaboradores, expresando condolencias a los familiares e informando que mantiene coordinación activa con las autoridades marítimas para dar seguimiento al caso, sin detallar la magnitud de los daños materiales.
El impacto sobre la embarcación fue advertido inicialmente por la agencia Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), la cual reportó que un petrolero resultó alcanzado por tres proyectiles de origen no identificado al salir del canal. Asimismo, datos de la firma de análisis Kpler señalaron que la nave había embarcado dos millones de barriles de crudo en el puerto de Juaymah, en la costa oriental de Arabia Saudita, días previos a la agresión.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán sostuvo que dos tanqueros sufrieron incendios tras impactar con minas marítimas en el corredor, versión que difiere de los reportes internacionales en un contexto de creciente hostilidad.
La navegación comercial en la zona enfrenta severas interrupciones debido al enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán, caracterizado por ataques a activos regionales, represalias sobre la infraestructura portuaria y amenazas del régimen iraní al tráfico mercante no autorizado en la vía marítima.
