Tras el robo reportado vía redes sociales y el llamado a la oración de la parroquia, vecinos manifestaron su descontento por la inseguridad en los alrededores.
La Parroquia Virgen de la Familia, un recinto religioso ubicado en el distrito de Chorrillos y concurrido a diario por numerosos feligreses, fue víctima de un ilícito durante las primeras horas de la madrugada. Sujetos no identificados irrumpieron en el templo aprovechando la ausencia de personas y se apoderaron de dos copones del Santísimo, recipientes sagrados de alto valor litúrgico destinados a la reserva y distribución de la Eucaristía durante la Santa Misa.
El hecho fue advertido por las autoridades parroquiales y difundido mediante sus canales oficiales, lo que generó un profundo malestar entre los residentes locales y los miembros de la comunidad católica.

La sustracción de las insignias religiosas provocó indignación entre los vecinos de la zona, quienes señalaron que el robo evidencia la falta de respeto de la delincuencia hacia los espacios de culto. Diversos residentes de los alrededores de la avenida Los Paisanos manifestaron su preocupación por el incremento de la inseguridad ciudadana en el sector, indicando que, si bien existe patrullaje del serenazgo distrital, la vigilancia resulta insuficiente para prevenir eventos delictivos de esta magnitud.
Según los testimonios recogidos, se trataría del primer evento de esta naturaleza registrado en dicho templo, el cual cuenta con un cerco perimétrico.
Denuncia policial e invocación a la oración de los fieles
Tras confirmarse el hurto de las piezas sagradas, la administración del templo presentó la denuncia correspondiente ante la comisaría de Villa. Los efectivos de la Policía Nacional del Perú iniciaron las diligencias e investigaciones del caso para determinar la modalidad empleada por los hampones para vulnerar los accesos y recabar evidencias que permitan dar con su paradero.
En paralelo al desarrollo de las pesquisas policiales, la representación parroquial emitió un comunicado oficial en el que solicitó a la feligresía intensificar las oraciones por la Iglesia y por la conversión moral de los responsables del atracó.
