Referencial.
Además de la pena privativa de la libertad, los efectivos deberán abonar una reparación civil de S/ 16,000 y afrontar cuatro años de inhabilitación para ejercer cargos públicos.
El Tercer Despacho de la Fiscalía Provincial Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios (FECOF) de Lambayeque obtuvo una condena de cinco años y seis meses de prisión efectiva contra dos efectivos policiales por el delito de cohecho pasivo propio en el ejercicio de la función policial.
La resolución judicial impuso además cuatro años de inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos y fijó una reparación civil total de S/ 16,000 (S/ 8,000 a cargo de cada imputado). La investigación dirigida por el fiscal adjunto provincial Julio César Pilco Goñas acreditó que los agentes ingresaron de forma arbitraria a un establecimiento comercial para despojar de sus pertenencias al encargado y exigirle dinero a cambio de no procesarlo bajo una acusación falsa.
Los hechos ocurrieron la tarde del 7 de marzo de 2025, cuando los agentes irrumpieron en la barbería de Manuel Namuche, lo registraron para sustraer el efectivo que llevaba en sus prendas y procedieron a cerrar el local.
Acto seguido, los policías interrumpieron el suministro eléctrico, desconectaron las cámaras de seguridad internas y simularon el hallazgo de un paquete de cocaína en los servicios higiénicos. Utilizando la supuesta sustancia para intimidar al comerciante con penas de hasta 20 años de cárcel y represalias personales, los efectivos condicionaron su libertad al pago de una cuota ilícita.
Bajo coerción, los policías exigieron la suma de S/ 5,000 para omitir la denuncia penal. El comerciante se contactó con su madre, quien logró reunir S/ 2,000 y los entregó a los imputados dentro de un vehículo. Tras recibir el monto inicial, los agentes obligaron a ambas víctimas a descender de la unidad bajo la advertencia de que retornarían por el saldo restante.
Los elementos de convicción presentados por el Ministerio Público —que incluyeron el registro del corte de energía, la manipulación de los sistemas de vigilancia y los testimonios de las víctimas— permitieron ratificar la responsabilidad penal de ambos efectivos.
