El Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú hizo entrega del salvoconducto a la exjefa del Gabinete Ministerial, Betssy Chávez Chino, permitiendo su salida hacia México tras habérsele concedido asilo diplomático en dicha nación.
Antes de autorizar su desplazamiento, el Estado peruano notificó formalmente a las autoridades mexicanas que sobre Chávez Chino recae una condena de 11 años y 5 meses de prisión por el delito de conspiración para la rebelión, además de una investigación en curso a cargo del Área de Enriquecimiento Ilícito y Denuncias Constitucionales de la Fiscalía de la Nación.
En el comunicado oficial emitido este viernes 7 de agosto, la Cancillería remarcó que la emisión de la orden de salida se realizó bajo la reserva explícita del derecho que faculta al Estado peruano a solicitar la extradición de la exfuncionaria si el Poder Judicial así lo requiere, conforme a las herramientas de derecho internacional vigentes.

Asimismo, el texto precisó que en el país rigen la separación de poderes, el debido proceso y la institucionalidad democrática, descartando la existencia de persecución política.
Salida del país y normalización de los vínculos bilaterales
La partida de Betssy Chávez se concretó durante la madrugada del viernes 7 de agosto a través de una aeronave mexicana. El ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá, confirmó que la ejecución del procedimiento se coordinó con el respaldo del Gobierno de Brasil —representante de los intereses diplomáticos mexicanos en territorio nacional— y el soporte del Ministerio de Defensa y del Ministerio del Interior.
De forma paralela a la partida de la exautoridad, Perú y México acordaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas bilaterales. La medida contempla la pronta reapertura de las sedes embajadoras en ambos países, la designación de nuevos representantes diplomáticos y el fortalecimiento de la agenda de cooperación económica, comercial y cultural en el marco de la Alianza del Pacífico.
