Foto: Portal de Turismo
Peligro extremo por avalanchas interrumpe localización de expedición a más de 6,400 metros sobre el nivel del mar.
Las operaciones de búsqueda orientadas a la localización de los montañistas peruanos Alejandro Ugarte, Saúl Mendoza y Artidoro Salas fueron suspendidas temporalmente tras intensas jornadas de trabajo en el nevado Huascarán, ubicado en la región Áncash.
La determinación de paralizar los esfuerzos institucionales responde al severo deterioro de las condiciones meteorológicas y al incremento del peligro en los cuadrantes de descenso. El presidente de Socorro Andino Peruano, Eric Albino Lliuya, detalló que la abundancia de grietas expuestas, bloques inestables de hielo y la inminencia de aludes representan una amenaza crítica para la integridad de los rescatistas. El extravío de la expedición se produjo el pasado 14 de julio tras coronar la cumbre del macizo, estimándose que el último contacto ocurrió en un rango de altitud comprendido entre los 6,400 y 6,500 metros sobre el nivel del mar.
Adicionalmente, la capacidad de respuesta operativa enfrenta limitaciones debido a que la temporada alta en la Cordillera Blanca mantiene a gran parte de los especialistas de alta montaña comprometidos en guiados comerciales y actividades de trekking.
Movilización ciudadana y exigencia de equipamiento logístico
Ante la paralización temporal de las brigadas estatales, familiares y miembros de la comunidad civil de Huaraz realizaron una vigilia en la plaza de armas de la ciudad con el propósito de centralizar el pedido de auxilio y mantener la visibilización del caso.
El último registro satelital de la expedición se obtuvo mediante el dispositivo inteligente de Ugarte, el cual geolocalizó al grupo en el sector denominado La Garganta, una sección caracterizada por vientos extremos y una topografía altamente inestable.
Los allegados de los deportistas señalaron que la principal limitante de los equipos de auxilio ha sido la ausencia de un helicóptero con certificación técnica para operaciones en gran altitud, por lo que instaron al Poder Ejecutivo a gestionar naves especializadas capaces de mitigar el riesgo geográfico.
Con la finalidad de financiar personal privado alternativo, los parientes organizaron colectas y actividades benéficas, remarcando que cualquier incursión exitosa en la zona de exclusión exige un perfil profesional de alta precisión técnica y vasta experiencia en escenarios invernales.
Despliegue de la Policía Nacional en la Cordillera Blanca
A pesar de las restricciones climáticas que afectan el ascenso a las cotas superiores, la Dirección de Operaciones Especiales (DIROES) de la Policía Nacional del Perú mantiene un contingente de aproximadamente 40 efectivos asignados a la base de operaciones del Huascarán.
Voceros de la institución policial confirmaron que las patrullas permanecen atentas a las ventanas climáticas que permitan reanudar las incursiones terrestres de manera segura.
En lo que va del año 2026, las unidades especializadas de la DIROES han ejecutado con éxito dos rescates de alta montaña en el departamento de Áncash, concentrando actualmente sus recursos y capacidades logísticas en la resolución de este caso particular, el cual se mantiene como la principal prioridad de salvamento en la región.
