Hipótesis fiscal vincula el ataque a represalias por extorsión y el control de paraderos de mototaxis informales.
La Policía Nacional del Perú (PNP) intensificó las operaciones orientadas a desarticular la red criminal detrás del atentado que cobró la vida de diez integrantes de la familia Vílchez en el distrito de La Victoria. Agentes policiales ejecutaron la detención de Fabiola Ureta Vargas y su pareja, identificada como Fabián, quienes fueron trasladados a la sede de la División de Investigación de Asuntos Sociales.
Ambos investigados son vinculados por las autoridades como presuntos colaboradores logísticos de Yessenia Ureta Vargas, alias «China Yessenia», señalada por la hipótesis fiscal como la autora intelectual del siniestro.
La principal línea de investigación, liderada por el coronel PNP Víctor Revoredo, establece que el ataque derivó de un conflicto violento por el control de paraderos y el cobro de cupos extorsivos a empresas informales de mototaxis eléctricas que operan en las inmediaciones del emporio comercial de Gamarra y la avenida Aviación.
Las pesquisas apuntan a una disputa territorial entre las organizaciones delictivas «Los Vikingos» del cerro San Cosme —facción a la que presuntamente pertenece la autora intelectual— y «Las Cachinas» del Cercado de Lima, la cual escaló tras una gresca callejera previa entre ambos bandos.
Registro fílmico y peritaje del atentado
De acuerdo con el análisis de los registros audiovisuales difundidos por la prensa y recopilados por las unidades de inteligencia, dos operarios materiales arribaron al inmueble a bordo de una motocicleta. Las imágenes confirman la trazabilidad del ataque: uno de los delincuentes descendió del vehículo menor, roció un carburante altamente inflamable sobre la flota de mototaxis estacionadas en el frontis de la vivienda e inició la deflagración. La rápida combustión del material plástico y eléctrico de las unidades provocó explosiones en cadena que proyectaron las llamas hacia el interior de la estructura residencial.
El peritaje criminalístico preliminar determinó que el fuego se originó en la vía pública y se propagó de forma vertical hacia los niveles superiores del inmueble, atrapando a los ocupantes. El siniestro provocó el deceso por asfixia y quemaduras de cinco adultos y cinco menores de edad.
La PNP mantiene bajo reserva la identidad de los ejecutores directos captados en el video de seguridad, argumentando que los equipos especiales de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) ya ejecutan los protocolos de localización y captura perentoria.
