Artículo de opinión
Hace 34 años, específicamente el 5 de abril de 1992, el expresidente Alberto Fujimori acuñó un término que ha quedado grabado en el Perú. Ese término fue: DISOLVER.
Hoy, 34 años después, los izquierdistas y los oenegeros no le perdonan al expresidente haber disuelto el Congreso, a pesar de que, en aquel momento, más del 90 % de los peruanos aprobaron aquella medida.
Y hoy, 34 años después, el apellido Fujimori vuelve, con Keiko, a ocupar el sillón presidencial.
Por supuesto, pasaron los años y pasaron gobiernos, en su gran mayoría marcados por esa nefasta ideología de la izquierda caviar. También pasaron congresos con un pésimo desempeño, y llegamos a la actualidad con un nuevo gobierno que asume heredando un Estado corrupto, incapaz y literalmente destrozado.
Pero vayamos a la Realidad Real:
Keiko tiene hoy la gran oportunidad de acuñar un término que también quede grabado en la memoria de los peruanos.
Después de aquel DISOLVER de su padre, este nuevo gobierno debe comenzar su gestión posicionando el término RESOLVER.
Porque resolver significa tomar decisiones y actuar con iniciativa para solucionar los problemas que aquejan a los peruanos.
Keiko, desde el primer día, deberá dejar muy claro que su gobierno tendrá la capacidad práctica de actuar sin dudar para dar por terminada una etapa de izquierdistas y caviares que el 90 % de los peruanos repudia.
Debe mostrar una determinación firme para iniciar un verdadero cambio en la forma de hacer política, de gobernar y de relacionarse con la población.
Debe encontrar una respuesta clara y absolutamente necesaria sobre cómo enfrentar al crimen organizado y a la inseguridad, entendiendo que uno de los principales obstáculos, por no decir el principal, está en el sistema judicial, que necesita una reforma urgente.
También será necesario que su gobierno sea el peor enemigo de la corrupción, ya que esa es la única manera de que los peruanos volvamos a confiar y a creer en nuestras instituciones.
Como verán, todo se resume en una sola palabra, y esa palabra es RESOLVER.
No se trata de ser una presidenta simpática, porque gobernar el Perú de hoy no puede ser un concurso de simpatía. Se trata de ser presidenta, y con mayúsculas.
Una verdadera solucionadora de los problemas de la gente.
Sin distracciones, sin caer en la trampa de concertar con la oposición y sin ceder ni un centímetro ante la necesidad de un cambio.
Los emprendedores, las micro, pequeñas y medianas empresas, las madres, los padres, los jóvenes y los jubilados esperan soluciones urgentes a partir de cambios urgentes.
En la segunda vuelta hubo una campaña en las redes sociales que decía: «El Perú merece una oportunidad, y Keiko también».
Por eso, presidenta, no deje pasar esta oportunidad. Todo el Perú se lo agradecerá.
