El ahora exjefe del MEF formalizó su apartamiento del cargo presentando un compendio estadístico con los resultados financieros de la administración saliente.
El ministro de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña, presentó este lunes su renuncia irrevocable al cargo, anticipándose al término oficial de la gestión del presidente interino, José María Balcázar, y a la subsiguiente toma de posesión de la mandataria electa, Keiko Fujimori. El documento oficial de dimisión fue ingresado a la mesa de partes del Ejecutivo pasadas las 16:00 horas.
En la misiva institucional, el funcionario saliente manifestó su agradecimiento a la jefatura de Estado por la confianza depositada durante su permanencia en el gabinete y remarcó que el despacho económico queda en una situación de estabilidad y solvencia técnica apta para dar continuidad a las políticas del desarrollo nacional.
El balance de gestión remitido por el titular del MEF destaca la consolidación de una senda expansiva que acumula 22 meses de crecimiento consecutivo, situando el avance del Producto Bruto Interno (PBI) en un 3.2%.
Asimismo, el informe de salida subraya el comportamiento al alza de los componentes de la inversión pública y privada, un control riguroso del déficit fiscal que se posiciona en 1.3% y un volumen de reservas internacionales netas superior a los US$ 100.000 millones.
Según la argumentación macroeconómica de Acuña, variables estratégicas como los envíos de exportación, la creación de puestos de trabajo y el nivel de ingresos familiares muestran trayectorias favorables, cediendo a la administración entrante un escenario financiero blindado y con un margen de maniobra fiscal óptimo.
Advertencias sobre el gasto público y las deudas estructurales del Estado
Pese a los rendimientos positivos en los agregados monetarios, el ministro saliente incluyó una cláusula de advertencia técnica dirigida a los equipos de transferencia gubernamental. El documento puntualiza que la solidez de los indicadores macroeconómicos no anula los desafíos estructurales que enfrenta la República.

Acuña enfatizó la subsistencia de brechas sociales críticas, déficits en infraestructura productiva y deficiencias en la provisión de servicios públicos esenciales. La dirección saliente del MEF concluyó que la sostenibilidad del modelo requerirá capturar el potencial del capital humano, incentivar agresivamente la formalización del empleo y ejecutar reformas profundas orientadas a mejorar la calidad y la eficiencia del gasto público de los pliegos presupuestales.
