El testimonio del investigado detalla los sucesos en el inmueble de La Planicie y se incorpora formalmente a la carpeta fiscal.
El testimonio de Óscar Raúl Arias Muñoz, principal sospechoso en la muerte de la creadora de contenido Raisa Martínez Ccopa, conocida en redes sociales como «La Chocolatita», introdujo elementos determinantes en la investigación penal.
La reconstrucción de las últimas horas de la víctima se fundamenta en las declaraciones brindadas por el detenido ante la Policía Nacional del Perú (PNP). Los hechos se remontan a la noche del miércoles 22 de julio, cuando la joven abandonó su residencia en Surquillo con la promesa de retornar horas más tarde, perdiéndose el contacto con sus familiares.
De acuerdo con las indagaciones iniciales, Martínez Ccopa se trasladó hacia un inmueble ubicado en la urbanización La Planicie, en La Molina, de propiedad de la madre del investigado. El encuentro fue pactado tras el envío de una transferencia económica por la plataforma Yape a las 03:00 horas, destinada al pago del servicio de taxi de la víctima.
Evidencias en la escena y protocolo de necropsia
El cuerpo sin vida de la influencer fue hallado en una de las habitaciones de la residencia con cinta adhesiva en la boca y marcados signos de violencia. El hallazgo fue reportado a las autoridades por la progenitora de Arias Muñoz, un administrador logístico de 36 años. La desaparición previa de la joven había movilizado a sus parientes en una búsqueda por diversas dependencias policiales y centros hospitalarios ante la falta de respuesta y la desaparición de sus dispositivos móviles.
Posteriormente, el protocolo de necropsia emitido por los peritos forenses determinó que la causa del deceso correspondió a asfixia mecánica por estrangulación, corroborando la hipótesis fiscal de un homicidio calificado y desvirtuando los alegatos iniciales de un fallecimiento accidental.
Durante la diligencia de interrogatorio en la sede policial, Arias Muñoz reconoció haber contactado a la víctima mediante plataformas digitales como Instagram y Telegram. El punto crítico de su manifestación ocurrió al ser consultado por una toalla encontrada por los peritos en la escena del crimen, objeto que el detenido admitió haber utilizado para agredir a la víctima.
El investigado declaró haber ejercido fuerza sobre el cuello de Martínez Ccopa desde una posición posterior, señalando textualmente que «se le pasó la mano» durante el acto. La base de datos de la PNP arrojó que el imputado posee denuncias previas por violencia física interpuestas por una expareja, así como un registro por maltrato contra su madre e investigaciones por conducción en estado de ebriedad.
Diligencias complementarias y requerimiento familiar
La defensa civil de los deudos cuestiona de forma estricta el desarrollo de las pericias debido a la desaparición de los dos teléfonos celulares de Martínez Ccopa, elementos considerados clave para el vaciado de información y el análisis de las comunicaciones previas.
Asimismo, los familiares sostienen la hipótesis de que la víctima opuso resistencia física sustancial antes de ser amordazada. En sus declaraciones, Arias Muñoz alegó el presunto consumo de sustancias sintéticas conocidas como «tusi» durante la reunión en el inmueble, afirmación que permanece sujeta a las conclusiones definitivas de los exámenes toxicológicos ordenados por la fiscalía a cargo de la investigación penal.
