La delegación nacional completó una destacada participación en el certamen continental tras subir al podio en dieciocho oportunidades, registrando una cosecha final de 9 preseas de oro, 5 de plata y 4 de bronce.
La delegación peruana de natación concretó una sobresaliente participación en el Campeonato Panamericano de Natación disputado en Ibagué, Colombia, al cosechar un total de 18 medallas: 9 de oro, 5 de plata y 4 de bronce.
Este logro histórico, liderado por destacadas figuras juveniles como Domenico Sotomayor y Yasmín Silva, consolida el crecimiento sostenido de la disciplina en el país y posiciona a los nadadores nacionales entre los mejores del continente de cara a futuras competencias internacionales.
Hazañas individuales y dominio en la pileta
Domenico Sotomayor se consagró como la máxima figura de la delegación nacional tras colgarse cuatro medallas de oro en las pruebas de 200, 400, 800 y 1500 metros estilo libre en la categoría de 16-18 años, consolidándose como uno de los nadadores con mayor proyección de la región. En la rama femenina, Yasmín Silva ratificó su excelente nivel competitivo al adueñarse de tres preseas: una de oro y dos de plata.
El medallero nacional también se nutrió con los triunfos de Kaela Medianero, quien se coronó campeona en los 800 metros estilo libre dentro de la categoría de 13-15 años, y de Daniela Tamashiro, ganadora de dos medallas de oro. A estas victorias se sumaron la presea de plata obtenida por Oskar Vértiz en los 200 metros combinado individual, y el metal de bronce conseguido por el equipo femenino de relevo 4×100 metros combinado en la categoría de 16-18 años, conformado por Ana Lucía Ramos, Victoria Rodríguez, Ariadna Aylas y Yasmín Silva.
Preparación y proyección de los deportistas
Este éxito en territorio extranjero es el resultado directo de la rigurosa preparación y del esfuerzo constante de los atletas en sus respectivos clubes y centros de entrenamiento, quienes continúan elevando sus estándares de rendimiento en la alta competencia.
El sobresaliente desempeño obtenido en este campeonato panamericano no solo marca un hito para la natación local, sino que también sirve de base para el desarrollo técnico de las nuevas generaciones que aspiran a clasificar a los próximos certámenes mundiales y eventos del ciclo olímpico.
