Las Fuerzas Armadas estadounidenses precisaron que las agresiones navales iraníes impactaron directamente contra un buque de transporte de gas licuado de bandera de Catar y un navío petrolero de propiedad saudí.
Las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos (Centcom) iniciaron una ofensiva militar contra objetivos en Irán, tras denunciar agresiones directas de Teherán contra tres embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz. El mando militar estadounidense calificó las acciones iraníes como injustificadas, peligrosas y como una clara violación al acuerdo de alto el fuego alcanzado semanas atrás.
Washington detalló que esta operación busca imponer costos elevados al gobierno iraní por atentar contra buques civiles tripulados por inocentes en una vía marítima internacional estratégica, rompiendo el breve periodo de distensión bilateral.
El foco del conflicto se concentra en el estrecho de Ormuz, un paso crítico para el transporte mundial de crudo y gas. Según los reportes del Pentágono, las fuerzas iraníes atacaron un buque gasero de bandera catarí y un petrolero saudí, provocando serios daños materiales en las estructuras, aunque sin registrar víctimas mortales entre sus tripulaciones.
Ante este escenario, los gobiernos de Catar y Arabia Saudita responsabilizaron formalmente a Teherán por las agresiones, denunciando de manera conjunta que estas hostilidades ponen en riesgo inminente la seguridad de la navegación internacional y la estabilidad del suministro energético global.
Como consecuencia directa de la ofensiva naval iraní, la Casa Blanca ordenó la suspensión inmediata de los acuerdos comerciales previos. El Departamento del Tesoro de EE. UU. revocó el alivio temporal que permitía a Irán comercializar petróleo, el cual había sido concedido en junio bajo un marco de entendimiento mutuo.
Mediante la anulación de la Licencia General X y la posterior emisión de la directriz X1, Washington eliminó los permisos para transacciones de crudo iraní e inició el cierre ordenado de todas las operaciones financieras autorizadas, endureciendo el cerco económico sobre la nación islámica.
