Ocupantes informales de la Quebrada Santo Domingo causaron la destrucción total del geoglifo.
Un perjuicio irreversible contra el patrimonio cultural de la nación se consumó en la región La Libertad, luego de que agentes de la Comisaría de Laredo y peritos de la Dirección Desconcentrada de Cultura constataran la desaparición absoluta del geoglifo milenario de la Triple Espiral. Esta emblemática estructura prehispánica de 15 metros de longitud, vinculada históricamente a cultos ancestrales del agua, se ubicaba dentro del sitio arqueológico protegido de la Quebrada Santo Domingo, en el distrito de Laredo, provincia de Trujillo.
El acta de constatación policial detalló que el monumento fue borrado por completo de la superficie, hallándose en su lugar un área de 21 metros de largo por seis de ancho de tierra removida de forma manual, lo que evidencia una acción deliberada para eliminar el vestigio.
Durante las indagaciones en la zona intangible, las fuerzas del orden descubrieron un campamento rústico de ocupación reciente ubicado a solo 100 metros del geoglifo destruido. La infraestructura ilegal contaba con una choza de madera, colchones, una cocina implementada, carpas, herramientas y provisiones de alimentos, elementos que fueron incautados y posteriormente destruidos por el personal del sector Cultura tras comprobarse que los ocupantes fugaron minutos antes del arribo oficial.

Este hecho representa la segunda intervención estatal en menos de una semana en dicho perímetro, pues días antes la Policía Nacional ya había desmantelado dos casetas informales, operativo en el cual se intervino una camioneta de alta gama vinculada a particulares que intentaron frenar el desalojo exhibiendo certificados de posesión antiguos emitidos en el año 2005.
Tráfico de terrenos y sospechas sobre los autores del daño arqueológico
El conflicto por la titularidad de estas tierras estatales escaló luego de que un ciudadano identificado como Manuel Francisco Sánchez Ávalos, quien reclama la propiedad de 100 hectáreas en la zona protegida, interpusiera una denuncia penal contra la procuraduría del Ministerio de Cultura por los daños materiales de las casetas desalojadas.
Para las autoridades, esta estrategia legal busca legitimar la apropiación ilícita de áreas arqueológicas protegidas, posicionando a Sánchez Ávalos como el principal sospechoso de ordenar la destrucción de la Triple Espiral en aparente represalia por las acciones de expulsión.
El sitio arqueológico de la Quebrada Santo Domingo cuenta con la condición de Zona Arqueológica Intangible desde el año 2001; sin embargo, ha sufrido constantes agresiones por parte de mafias inmobiliarias, incluyendo un ataque con maquinaria pesada en 2015 que requirió la intervención de expertos internacionales para su restauración, consolidando ahora una pérdida que los técnicos califican de irreparable.
