El hecho ocurrió en Quillabamba y el principal sospechoso, ex-pareja de la víctima, se puso a disposición policial.
La Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia Contra la Mujer de La Convención investiga el presunto feminicidio de Rosa Candia Cárdenas (36), cuyo cadáver fue descubierto el pasado 4 de junio en un pozo de almacenamiento (silo) en el sector de Belenpata, distrito de Santa Ana. La víctima había sido reportada como desaparecida el 26 de mayo por su hermana, tras viajar desde Puerto Maldonado hacia Quillabamba.
Las autoridades judiciales manejan como principal hipótesis la coautoría del crimen por parte de su expareja, Heber Castro Catalán, quien se entregó a la Policía Nacional tras dictarse una orden de detención preliminar por siete días, y del hijo de ambos, un adolescente de 16 años que actualmente se encuentra no habido.
El jefe de la Región Policial de Cusco, general PNP Virgilio Velásquez Hurtado, detalló que el examen forense preliminar al cadáver evidenció que presentaba el cráneo destrozado por el impacto de un objeto contundente. Durante la etapa de búsqueda, el principal sospechoso negó ante los investigadores haber tenido contacto con la víctima; sin embargo, registros de cámaras de videovigilancia contradijeron su versión, demostrando que sí estuvo con ella junto al menor de edad.
Las pericias tecnológicas complementarias permitieron detectar un mensaje de WhatsApp en el teléfono del hijo de la víctima, dirigido a un familiar, donde afirmaba falsamente que su madre había viajado a España para encubrir el deceso. Como parte de la recopilación de pruebas materiales para el proceso penal, los peritos de criminalística sometieron un vehículo mototaxi a exámenes de luminol con el fin de identificar posibles rastros de sangre humanos que vinculen el traslado del cuerpo hacia la zona rural.
Antecedentes de violencia de género y pedido de sanciones de los deudos
De acuerdo con las declaraciones de los familiares de la víctima, Rosa Candia Cárdenas se había trasladado a Madre de Dios dos años atrás con el objetivo de alejarse de los constantes maltratos físicos y psicológicos cometidos por Castro Catalán, agresiones que contaban con denuncias formales previas ante la Policía Nacional.
Ante el avance de las diligencias fiscales, el padre de la víctima, Francisco Candia, y sus familiares directos exigieron públicamente celeridad en el desarrollo del proceso judicial y requirieron a las autoridades del Ministerio Público que se plantee formalmente la pena de cadena perpetua para el investigado por la gravedad del delito cometido.
