Diversos colectivos de madres buscadoras ingresaron al Fan Fest de la FIFA en el Zócalo de la Ciudad de México para protestar por la desaparición de sus familiares y denunciar la suspensión de las jornadas oficiales de búsqueda debido al desarrollo de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Los manifestantes aprovecharon la concentración de aficionados durante la inauguración del torneo para visibilizar que el país registra más de 134,000 personas desaparecidas. Vistiendo camisetas de la selección mexicana con los rostros de las víctimas impresos, los familiares lanzaron consignas críticas contra el Estado y aclararon que, si bien no se oponen al evento deportivo, exigen priorizar las políticas de localización, justicia y verdad.
Denuncias contra el Ejecutivo y la priorización del torneo deportivo
Los representantes de las organizaciones civiles cuestionaron las prioridades de la agenda del gobierno federal frente a la problemática de seguridad nacional. Héctor Flores, integrante de la organización Luz y Esperanza en Jalisco, señaló que la Secretaría de Gobernación y la Presidencia de la República han mostrado un distanciamiento frente a las demandas de las familias, criticando además el uso de las conferencias de prensa matutinas para restar importancia a las movilizaciones.
Por su parte, Héctor Aguilar Carbajal, quien busca a su hijo desde el año 2023, calificó el contexto actual como una crisis de desaparición forzada que el Estado intenta relegar a un segundo plano por la atención mediática que genera la justa mundialista.
Inseguridad y riesgos latentes para las mujeres buscadoras
La protesta también sirvió para exponer los altos índices de violencia que enfrentan los civiles dedicados a las labores de rastreo en territorio mexicano. Bibiana Mendoza, vocera del colectivo Hasta Encontratles, denunció la desprotección sistemática que sufren las activistas, detallando que en un periodo de ocho años ha registrado el asesinato de seis compañeras de búsqueda y la desaparición de otras seis mujeres dedicadas a las mismas labores de campo.
Las consignas de los colectivos captaron la atención de los asistentes locales y extranjeros en los accesos principales del recinto oficial, confrontando la atmósfera de celebración deportiva con las demandas pendientes en materia de derechos humanos.
