El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) reportó un balance altamente positivo respecto a la convocatoria y ejecución del primer Simulacro Nacional Multipeligro 2026, desarrollado con éxito este viernes a las 10:00 a. m.
El ejercicio preventivo registró una masiva y ordenada participación de la población civil en todo el territorio peruano, logrando además la movilización coordinada de las diversas entidades públicas y privadas que integran el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD).
Durante la jornada técnica, las familias y los centros de trabajo ejecutaron protocolos de evacuación hacia zonas seguras preestablecidas, ensayaron el uso de rutas de escape y pusieron a prueba sus planes familiares de emergencia frente a escenarios de sismos de gran magnitud y fenómenos asociados.
Evaluación de sistemas de alerta y monitoreo de la capacidad de respuesta institucional
La jornada de preparación civil permitió medir de manera directa los tiempos de reacción de la ciudadanía y evaluar la rigurosidad de los Planes de Operaciones de Emergencia y los protocolos de actuación e interconexión interinstitucional.
Asimismo, los equipos de primera respuesta verificaron la operatividad y el alcance de las herramientas tecnológicas de contingencia urbana, tales como las sirenas locales de los distritos y el sistema de mensajería de emergencia masiva direccionado a los dispositivos móviles de la población.
Esta edición del ejercicio preventivo nacional se ejecutó en conmemoración del 56.º aniversario del devastador terremoto y aluvión del 31 de mayo de 1970 en la región Áncash, hito histórico que fundamenta la necesidad de cimentar una cultura de resiliencia en el país.
Reporte de daños simulados y proyecciones de las autoridades del sector Defensa
En el marco del monitoreo centralizado, el jefe del INDECI, general de brigada EP Luis Enrique Vásquez Guerrero, presentó ante el ministro de Defensa, Amadeo Javier Flores Carcagno, un balance estadístico simulado para proyectar el impacto socioeconómico y de infraestructura ante un desastre real.
El reporte de pérdidas estimó un saldo de 11,057 personas fallecidas, 165,397 lesionadas, más de 2 millones de damnificados y 3.8 millones de ciudadanos afectados indirectamente.
En términos de infraestructura pública y privada, el modelo preventivo registró 519,209 viviendas destruidas, además del colapso o afectación severa de 1,739 establecimientos de salud y 3,234 aulas de instituciones educativas, datos que servirán para que los gobiernos regionales y locales reajusten sus presupuestos de mitigación y refuercen los planes de reconstrucción nacional.
