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El Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) dispuso el aislamiento preventivo de cinco internos del Establecimiento Penitenciario del Callao (ex Sarita Colonia). La medida se adoptó tras el hallazgo de un artefacto explosivo artesanal abandonado en la puerta principal del recinto carcelario, el cual permanecía junto a un manuscrito dirigido a reclusos presuntamente vinculados a redes de extorsión.
El objeto sospechoso fue detectado por los agentes de seguridad del penal durante las labores rutinarias de vigilancia periférica. El dispositivo consistía en una botella plástica fijada con cinta adhesiva a una caja negra, la cual almacenaba material deflagrante casero.
Ante la emergencia, las autoridades carcelarias alertaron a la Policía Nacional del Perú, movilizando a los especialistas de la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX). El personal policial acordonó el perímetro y ejecutó la neutralización del artefacto mediante una detonación controlada.
Las primeras pericias técnicas determinaron que la carga estaba acoplada a un dispositivo electrónico configurado para una posible activación remota a través de un teléfono celular.
Identificación de internos sometidos a requisa y aislamiento preventivo
Como acción de contingencia inmediata, el Inpe ordenó la requisa extraordinaria de celdas y la revisión corporal obligatoria de cinco internos de alta peligrosidad estratégica, quienes fueron separados de la población penal común:
- En el pabellón 6, se intervino a los sentenciados Carlos Enrique Constantino Muñoz (procesado por homicidio calificado) y Carlos Alberto Gonzales Robleto (homicidio simple).
- En el pabellón 3, el procedimiento se aplicó a José Daniel Millones Huanini (homicidio simple), Enrique Alcides Peña Echevarría (tráfico ilícito de armas) y Marco Antonio Milla Ogosi (tentativa de robo agravado).
La institución penitenciaria formalizó el inicio de las investigaciones administrativas y disciplinarias preliminares para establecer el grado de autoría o complicidad de los reos aislados. La dirección del Inpe enfatizó que, de corroborarse su participación o nexo con el elemento explosivo, se procederá con la aplicación de sanciones severas, incluyendo el traslado inmediato de los responsables hacia penales de régimen cerrado especial y de máxima seguridad en el interior del país.
A la par de las indagaciones conducidas por el Ministerio Público y la Policía Nacional, se dispuso el reforzamiento de la seguridad externa en los accesos del penal, implementando patrullajes continuos para salvaguardar el orden interno y la integridad del personal civil y penitenciario.
