El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, intervino en el debate abierto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) enfocado en la defensa de los principios de la Carta de la Organización y el fortalecimiento del sistema internacional.
Durante la sesión, presidida bajo el liderazgo de la República Popular China, el canciller cubano vinculó la estabilidad global con la necesidad de respetar el Derecho Internacional y resolver los conflictos mediante el multilateralismo.
En su alocución, Rodríguez Parrilla expuso la postura oficial de su gobierno respecto a las tensiones bilaterales con los Estados Unidos, rechazando los señalamientos que posicionan a la isla como un riesgo para la seguridad nacional de la potencia norteamericana y ratificando los lazos históricos y culturales que unen a ambos pueblos.
El jefe de la diplomacia cubana centró parte de su discurso en denunciar las medidas coercitivas unilaterales implementadas por la administración estadounidense, describiendo las restricciones financieras y el desabastecimiento energético actual como factores con severas consecuencias humanitarias para la población civil.
Asimismo, calificó de políticamente motivada la reciente instrucción de cargos penales en cortes norteamericanas contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, argumentando que el proceso carece de base legal y podría instrumentalizarse para justificar una escalada militar o una intervención extranjera bajo el argumento de atender una crisis interna.
Frente a este escenario, el representante de la isla reafirmó la disposición de Cuba para mantener un diálogo bilateral basado en el respeto mutuo a la soberanía y la no injerencia en asuntos internos.
Llamado a la comunidad internacional y propuestas de cooperación
El pronunciamiento ante el foro multilateral detalló las líneas de acción requeridas por la delegación cubana para garantizar la estabilidad en la región:
- Activación de mecanismos multilaterales: Se instó formalmente al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General de la ONU a ejercer sus facultades institucionales para prevenir un escalamiento de las tensiones diplomáticas y mitigar el impacto social derivado de las sanciones económicas.
- Preservación de la estabilidad regional: El canciller apeló a los Estados de América Latina y el Caribe a resguardar la declaración de la región como una Zona de Paz, advirtiendo que un eventual conflicto armado desestabilizaría los flujos comerciales y de seguridad en el hemisferio.
- Agenda de trabajo bilateral: Teherán y La Habana han coincidido históricamente en la necesidad de esquemas multilaterales, por lo que Cuba reiteró su propuesta de establecer canales formales con Washington para cooperar en áreas técnicas de interés común como el combate al narcotráfico, el terrorismo, el crimen organizado transnacional y la ordenación de los flujos migratorios de forma segura.
