En un acto de profundo simbolismo político, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó este 3 de mayo la segunda etapa del Plan de Justicia para Atenco y la Montaña. Durante el evento, que conmemora dos décadas de la resistencia ejidal frente al fallido proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, la mandataria oficializó la restitución de más de 54 hectáreas de tierras (81 parcelas) a los habitantes de San Salvador Atenco, cumpliendo con una demanda histórica de reparación territorial.
El fin de la represión y justicia social
A 20 años de los operativos policiales de 2006, Sheinbaum subrayó el compromiso de su administración con los derechos humanos. “Nunca más un policía o la Guardia Nacional reprimirá al pueblo de México”, sentenció la presidenta, marcando una distancia radical con el pasado autoritario.
El acto no solo se limitó al resarcimiento legal, sino que fue definido por la mandataria como un ejercicio de dignidad y reconocimiento a la lucha del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT).
Defensa de la soberanía y tensiones bilaterales
El discurso también adquirió un tono geopolítico en el contexto de las actuales fricciones con Estados Unidos. Sin citar casos específicos, pero en clara referencia a las presiones externas recientes, Sheinbaum recordó la pérdida de territorio en el siglo XIX como advertencia soberanista: “La última vez que estuvieron aquí se llevaron el 55% del territorio”. La presidenta enfatizó que, frente al antiguo «entreguismo», hoy existe una defensa irrestricta de la independencia nacional.
Acuerdos hídricos y pendientes históricos
A pesar de los avances, la jornada no estuvo exenta de tensiones locales. Tras bloqueos en la carretera Texcoco-Lechería por la escasez de agua, la presidenta anunció medidas inmediatas para resolver el desabastecimiento en la región.
No obstante, las organizaciones sociales recordaron que aún queda pendiente el acceso pleno a la justicia y la sanción a los responsables de los abusos cometidos en 2006, un reclamo que sigue vigente dos décadas después de la represión.
