EE. UU. activa operativo naval para proteger sus buques ante ataques de Irán en el estrecho de Ormuz.
El estrecho de Ormuz registra este lunes 4 de mayo una calma aparente, fracturada por la reciente confirmación de Irán sobre el lanzamiento de dos misiles contra embarcaciones estadounidenses. En respuesta, Estados Unidos ha desplegado el «Proyecto Libertad», un operativo militar de escolta diseñado para proteger el flujo de crudo en el paso marítimo más sensible del planeta. Pese a este despliegue, el ambiente es de un estallido inminente tras semanas de hostilidades abiertas entre Washington y Teherán.
Seguridad crítica y nuevas rutas de navegación
El Centro Conjunto de Información Marítima (JMIC) ha categorizado el nivel de amenaza en el estrecho como «crítico». Según el último informe del organismo, las tripulaciones operan bajo protocolos de vigilancia extrema que incluyen comunicaciones constantes por radio VHF y cambios drásticos en la navegación. Actualmente, el flujo de naves es irregular, con cientos de embarcaciones a la espera de condiciones mínimas de seguridad para cruzar tras episodios de ataques y bloqueos de facto.
Respecto a la operatividad, el corredor principal de tráfico se considera zona de alto riesgo debido a la presencia de minas no relevadas, lo que ha obligado a los buques a extremar el peritaje técnico antes de zarpar. Asimismo, se ha recomendado a los capitanes un desvío estratégico hacia el sur de las rutas tradicionales, navegando por aguas territoriales de Omán, aunque esta zona presenta una saturación crítica de tráfico. En este contexto, Estados Unidos ha delimitado áreas de seguridad reforzada para facilitar el tránsito bajo protección militar, priorizando a embarcaciones con tripulaciones afectadas por la escasez de suministros.
Un escenario de guerra en el corazón del comercio global
La situación técnica es de alta complejidad dado que el monitoreo permanente del canal VHF 16 ha pasado de ser una práctica estándar a una condición de supervivencia. El JMIC advierte que cualquier actividad sospechosa debe reportarse de inmediato a los centros de control, mientras las fuerzas militares de la región mantienen posturas de protección reforzadas que podrían derivar en confrontaciones directas en cualquier momento.
Por el estrecho de Ormuz circula aproximadamente una quinta parte del comercio energético mundial. Aunque el tránsito no se ha detenido por completo, el margen de error es mínimo. La coexistencia de amenazas asimétricas, minas navales y fuerzas militares operando en estrecha proximidad configura un escenario volátil donde el paraguas de protección del «Proyecto Libertad» es la única garantía para evitar un colapso total en el suministro global de energía.
