Según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, el 12,1 % de los conductores ignora la luz roja.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) presentó el “Informe de Conductas de Riesgo en Vehículos M1 en Lima Metropolitana”, un estudio basado en la observación directa de 6,030 personas en intersecciones de alto flujo.
El documento revela que persisten hábitos peligrosos como el uso del celular (6,3 %), el irrespeto a la luz roja (12,1 %) y una crítica falta de uso del cinturón de seguridad en asientos traseros (solo 2,7 %). Estos hallazgos, presentados ante autoridades de la ATU, la PNP y el sector privado, servirán como línea de base para diseñar políticas públicas, fiscalización y campañas de sensibilización orientadas a reducir la siniestralidad vial en la capital.
El estudio, ejecutado por la Dirección de Seguridad Vial, se focalizó en tres infracciones críticas detectadas en vehículos particulares y de transporte. La evidencia recogida en siete puntos estratégicos de la ciudad muestra una correlación directa entre la edad y la distracción tecnológica: mientras que el promedio general de uso de celular es del 6,3 %, la cifra se dispara al 19,4 % en conductores de 18 a 25 años, lo que significa que uno de cada cinco jóvenes maneja distraído por su dispositivo móvil.
En cuanto a los sistemas de retención, el informe expone una falsa sensación de seguridad según el asiento ocupado. Si bien el 95,8 % de los conductores utiliza el cinturón, la cifra cae al 81,9 % en copilotos y llega a un nivel alarmante de omisión casi total en los pasajeros posteriores, donde el cumplimiento es apenas del 2,7 %. Asimismo, el 12,1 % de los conductores ignora el semáforo en rojo, una conducta que el MTC califica de «alto riesgo» por su vinculación directa con colisiones graves en intersecciones.
Durante la presentación, el viceministro de Transportes, Juan Haro, enfatizó que estos datos son fundamentales para fortalecer la labor policial y las estrategias de comunicación enfocadas en el cambio de comportamiento. El evento contó con el respaldo de plataformas de movilidad como Uber, Cabify, InDrive y DiDi, además de organizaciones civiles como Luz Ámbar, reafirmando que la seguridad vial requiere un enfoque preventivo y de fiscalización basado en evidencia objetiva. El informe completo ya se encuentra alojado en el portal del Observatorio Nacional de Seguridad Vial.
