Transportista permanece con pronóstico reservado luego de ser atacado a sangre fría.
El distrito de San Juan de Lurigancho (SJL) fue escenario de un violento atentado en el cruce de las calles Chiclayo y América, cerca del paradero ‘Loritos’. El ciudadano Rommel Llanto Aguirre, quien se desempeñaba como transportista, resultó gravemente herido tras ser interceptado por dos sicarios mientras se dirigía a recoger a su menor hijo.
La víctima recibió múltiples impactos de bala, incluyendo un proyectil alojado en el mentón, lo que obligó a su traslado inmediato desde el hospital local hacia el Hospital Dos de Mayo, donde actualmente su pronóstico es reservado.
Las primeras investigaciones de la Policía Nacional sugieren que el ataque podría haber sido producto de una confusión por parte de los sicarios. Según declaraciones de sus familiares, Llanto Aguirre ya no laboraba para la empresa ‘Asociación Huáscar’, organización que vendría siendo víctima de extorsión y cobro de cupos por bandas criminales. Sin embargo, debido a que el vehículo aún conservaba el diseño y distintivos de dicha asociación, los delincuentes habrían abierto fuego creyendo que se trataba de un trabajador activo de la empresa en conflicto.
Diligencias y seguridad en la zona
Efectivos de la Comisaría PNP de Santa Elizabeth han asumido el control de las pesquisas para identificar a los responsables del atentado. Los peritos de criminalística analizan la escena del crimen en busca de evidencias que permitan rastrear la ruta de escape de los atacantes, mientras los parientes de la víctima insisten en que el hombre no tenía amenazas directas y se dedicaba a otros rubros laborales.
Este suceso ha incrementado el temor entre los transportistas de la zona, quienes denuncian que los ataques por error se han vuelto un riesgo colateral frecuente debido a la guerra de bandas por el control de los paraderos.
El estado de salud de Rommel Llanto es delicado debido a la ubicación del proyectil y la pérdida de sangre sufrida durante el traslado. Los médicos especialistas evalúan una intervención quirúrgica de alta complejidad para extraer el proyectil sin comprometer funciones vitales.
Mientras tanto, la comunidad de San Juan de Lurigancho exige una intervención más severa contra las mafias de extorsión que, en su afán de presionar a las empresas de transporte, terminan atentando contra ciudadanos ajenos a sus actividades delictivas.
