GERESA Cusco confirma intoxicación masiva en zona rural tras ingesta de brebaje tradicional.
La comunidad nativa de Alto Parijari, en la provincia de La Convención, Cusco, se encuentra de luto tras el fallecimiento de dos menores de edad debido a una intoxicación masiva. Según informó Alex Jaramillo, jefe de Inteligencia Sanitaria de la Geresu Cusco, el incidente ocurrió luego de que una familia ingiriera durante el desayuno un caldo de sapo y huevos de batracio, una práctica alimenticia tradicional en la zona del Bajo Urubamba.
La falta de una correcta manipulación del animal habría provocado la liberación de toxinas letales, resultando en la muerte inmediata de una bebé de un año y tres meses, y posteriormente de una niña de 11 años durante su traslado a un centro especializado.
Tras el consumo del alimento, los afectados manifestaron cuadros severos de náuseas, vómitos, hipotensión y pulso débil. Estos síntomas gastrointestinales y cardíacos derivaron en paros cardiorrespiratorios en las víctimas fatales.
Actualmente, seis personas (los padres y cuatro hijos) permanecen bajo observación en el Hospital de San Juan de Kimbiri. Aunque el personal médico ha logrado estabilizarlos y se encuentran fuera de peligro, su estado sigue siendo monitoreado de cerca debido a la naturaleza desconocida del agente tóxico y las posibles secuelas en el sistema cardiovascular.
Investigación técnica y fallas en la preparación
La principal hipótesis de las autoridades sanitarias apunta a una falla crítica en el proceso de preparación del caldo casero. Si bien el consumo de ciertos batracios es común en la selva baja, estos animales poseen mecanismos de defensa altamente peligrosos.
Jaramillo explicó que en las comunidades nativas existen métodos ancestrales para mitigar la toxicidad de estos ejemplares; sin embargo, en este caso particular, la concentración de toxinas en el plato servido superó los límites tolerables por el organismo humano, especialmente en los menores.
Acciones de salud pública y monitoreo
La Gerencia Regional de Salud ha iniciado coordinaciones con laboratorios especializados para identificar con precisión el agente tóxico involucrado en esta tragedia. Debido al aislamiento geográfico de la comunidad de Unión Ashaninka, el sector Salud ha intensificado las labores de vigilancia epidemiológica en la zona.
Las autoridades reiteraron la importancia de extremar las precauciones en el consumo de fauna silvestre y aseguraron que se mantendrá el acompañamiento a la familia hasta su recuperación total y el esclarecimiento definitivo de las causas del envenenamiento.
