Colaboración binacional: Inteligencia estadounidense fue clave en el hallazgo del líder del CJNG.
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos proporcionó información estratégica que resultó determinante en la localización y abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», líder histórico del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La operación, ejecutada el pasado domingo por fuerzas especiales mexicanas, se concretó tras un seguimiento a una de las parejas sentimentales del capo, quien fue conducida al escondite por un colaborador cercano previamente vigilado.
Este éxito operativo es fruto de una intensa cooperación binacional de inteligencia que combina el rastreo terrestre de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) con tecnología avanzada y redes de informantes estadounidenses que permitieron vulnerar el círculo de seguridad más íntimo del criminal.
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, confirmó que la inteligencia militar mexicana detectó inicialmente al colaborador clave, aunque reconoció el uso fundamental de «información complementaria» de agencias de EE.UU.
Fuentes cercanas a la misión calificaron los datos de la CIA como «decisivos para eliminar» al líder del cártel, empleando para ello una combinación sofisticada de fuentes humanas, imágenes aéreas e interceptaciones de comunicaciones.
Esta evolución de la cooperación comenzó a intensificarse desde la administración de Donald Trump y continuó bajo el mandato de Joe Biden mediante el despliegue de vuelos encubiertos de aviones no tripulados sobre territorio mexicano para ubicar laboratorios de fentanilo y refugios de altos mandos, bajo la dirección de figuras como John Ratcliffe, quien priorizó el reclutamiento de informantes críticos dentro de las estructuras delictivas.
En el plano estratégico, el Comando Norte de EE. UU. estableció en enero un grupo especial en Fort Huachuca, Arizona, integrado por 300 especialistas civiles y militares dedicados exclusivamente a desarticular la logística y las finanzas de las organizaciones criminales.
El general de brigada Maurizio Calabrese, comandante de dicha unidad, señaló que la estrategia actual no solo se enfoca en los líderes, sino en identificar y desestabilizar las redes de apoyo externas que permiten la generación de ingresos.
Para el Gobierno de México, la ejecución exitosa de esta operación por parte de sus propias fuerzas especiales refuerza su postura de rechazar redadas conjuntas o ataques unilaterales, demostrando que poseen la capacidad técnica necesaria para actuar con eficacia ante la inteligencia estratégica proporcionada por Washington sin comprometer la soberanía nacional.
