Foto: Andina
El Parlamento decide hoy la continuidad de José Jerí en sesión extraordinaria iniciada a las 10:00 horas.
El Congreso de la República se reúne este martes a partir de las 10:00 horas para determinar la continuidad de José Jerí en la jefatura del Estado, en una sesión extraordinaria que podría desencadenar el octavo cambio presidencial en Perú en menos de una década.
La jornada se llevará a cabo en el auditorio José Faustino Sánchez Carrión, debido a que el hemiciclo principal se encuentra inhabilitado por reformas estructurales destinadas a la implementación de la futura bicameralidad.
Este debate ocurre en un escenario de extrema sensibilidad política, a menos de dos meses de las elecciones generales de abril, lo que añade una presión adicional a las bancadas que deberán decidir si mantienen el respaldo al actual mandatario interino o proceden con su destitución.
Los preparativos en la sede legislativa se intensificaron en los últimos días para garantizar la asistencia presencial de los parlamentarios, quienes expondrán las posturas de sus grupos políticos ante la moción de censura.
Jerí, quien asumió el mando en octubre pasado tras la vacancia de Dina Boluarte, ha visto debilitada su posición en apenas cuatro meses de gestión.
La inestabilidad del Ejecutivo se ha vuelto una constante en la política peruana reciente, y esta sesión representa un punto de inflexión que definirá si el país afronta el tramo final de la campaña electoral bajo una nueva administración transitoria o mantiene la actual estructura de poder.
La situación de José Jerí se ha agravado debido al avance de diversas investigaciones judiciales en su contra, factores que han provocado una drástica caída en su popularidad. Este descontento social ha generado un efecto dominó en el Parlamento, donde las fuerzas políticas que inicialmente avalaron su designación han optado por marcar distancia para evitar el costo político frente al electorado.
En las últimas semanas, las iniciativas para removerlo del cargo han ganado tracción, reflejando una fragmentación que pone en duda la viabilidad de su mandato hasta la entrega de la banda presidencial en julio próximo.
