Por iniciativa de la Asamblea General de las Naciones Unidas y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), cada 24 de enero se celebra el Día Internacional de la Educación, desde el 2019. Se oficializó el 3 de diciembre del 2018, mediante la Resolución 73/25.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe describe a la educación como herramienta para alcanzar un “desarrollo social y económico inclusivo y sostenible”. Ofrece también una acertada observación: “La recuperación educativa requiere una transformación profunda y que se asegure la sostenibilidad financiera, junto con una institucionalidad fortalecida en la región”. Por ello, esta fecha pone el foco sobre una causa noble y necesaria: conseguir que todos los niños del mundo accedan a la escolarización.
Estadísticas de educación en el mundo
“Educación de Calidad” es uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Según la página oficial de las Naciones Unidas, la pandemia por COVID-19 desaceleró y perjudicó el sector educativo en 4 de cada 5 casos de 104 países analizados. Los expertos proyectan que, desde que se realizó la investigación hasta el 2030, alrededor de 84 millones de niños no acudirán a la escuela, mientras que 300 millones “carecerán de las habilidades básicas de aritmética y alfabetización necesarias para tener éxito en la vida”.
De acuerdo a El Economista, alrededor de 250 millones de niños y jóvenes no estudian actualmente, mientras que 763 millones de adultos son analfabetos. Históricamente, los mayores índices de falta de acceso a programas académicos radican en poblaciones vulnerables a nivel político, económico y social.
Según la UNESCO, en 2024 cerca de 127 millones de niños en edad escolar no pudieron estudiar debido a crisis propias de sus países de origen. La brecha de género constituye un fuerte obstáculo en diversos países. En 2024, aproximadamente 1,4 millones de niñas fueron excluidas del sistema educativo por el régimen talibán.
En el Perú
Durante los primeros años post-pandemia, nuestro país reportó una tasa de deserción escolar de 6,3%, según CARE Perú. El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) concluyó que 22 de cada 100 jóvenes entre los 17 y 18 años de edad no culminó sus estudios secundarios, mientras que 5 de cada 100 estudiantes entre los 13 y 19 no lo hicieron. La tasa de alfabetización tampoco resultó prometedora: Se informó que 1.3 millones de personas de 15 años a más no sabían leer ni escribir, cifra que ascendía al 22.8% para las mujeres en zonas rurales.
A través de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho), el INEI determinó que el 30.9% de los jóvenes no accedió a educación superior en el 2022, cifra que la Secretaría Nacional de Juventud (Senaju) ratificó en 2024. De acuerdo a datos que Forbes Perú recabó en 2025, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) determinó que el Perú era el país sudamericano con menor inversión educativa, con un gasto de 1.984 dólares por alumno en todos los niveles académicos.
En este contexto, resultan óptimas las medidas que propone Unicef Perú, como enfocarse en asegurar la matrícula, la permanencia escolar, y el acceso a programas de recuperación. Para esta entidad, es prioritario “proporcionar el apoyo necesario a los docentes y garantizar la salud y bienestar psicosocial de todos los involucrados en el proceso educativo”.
