La veterana actriz estadounidense Nicole Kidman anunció la finalización de su divorcio de Keith Urban, músico australiano-estadounidense y padre de sus hijas, con quien llevaba un matrimonio de casi dos décadas. La estrella de “Moulin Rouge” alegó “diferencias irreconciliables” con el también productor.
Tabloides en Estados Unidos afirman que la separación se dio en “buenos términos”, sin roces por motivos económicos u otra índole, en pro del deseo de ambas partes de evitar polémicas en torno a su decisión.
De acuerdo a Daily Mail, archivos judiciales de Tennessee revelan que Kidman solicitó el divorcio el 30 de septiembre del año pasado. La gestión se hizo efectiva este año ante un tribunal del condado de Davidson, en la ciudad Nashville, capital del estado. Sobre el acuerdo, se sabe que anto Urban como Kidman renunciaron a las figuras legales de manutención conyugal y alimenticia.
En cuanto a sus hijas Sunday Rose (17) y Faith (14), la protagonista de “No confíes en nadie” asumirá la custodia mayoritaria (306 días al año) mientras que el guitarrista podrá visitarlas en fines de semana alternos (59 días al año).
Se estableció, asimismo, que los ahora ex esposos conservarán derechos sobre sus bienes en común, incluyendo cuentas bancarias, vehículos y propiedades, y cubrirán por separado los gastos para tramitar el divorcio. Cabe destacar que, según la actriz, el fin de su relación fue un evento inesperado. “Pensé que nuestra vida juntos era perfecta” manifestó a la revista Harper ‘s Bazaar. Se trata del fin de una de las relaciones más duraderas de Hollywood, que inició en 2006 tras el fin del matrimonio de Kidman con Tom Cruise.
