Con el nuevo año, no solo las familias se están adaptando a la temporada que viene después de las fiestas. Las mascotas también son partícipes de este comienzo, y no resulta extraño que se vean especialmente dispuestas a jugar bajo el sol. Sin embargo, la exposición al aire libre los vuelve propensos a ciertas complicaciones de salud, como la deshidratación, quemaduras y, en mamíferos, las infestaciones por parásitos externos e internos. A continuación, se presentan algunas recomendaciones para hacer frente a este problema.
Como sus nombres lo indican, los parásitos internos se alojan dentro del cuerpo de los animales, un ejemplo de ello son las lombrices intestinales y tenias. Por su parte, los externos se adhieren a la piel o pelaje, como las pulgas y garrapatas, comunes tanto en perros como gatos. Según el portal de la clínica veterinaria Kivet, los parásitos tienen diferentes formas de perjudicar la salud de nuestras mascotas, e incluso pueden ser responsables de transmitir enfermedades a seres humanos.
“Los parásitos externos se reproducen más rápido con el calor, y el contacto constante con áreas verdes o playas aumenta la exposición. Por eso es clave reforzar la prevención antes del verano”, destaca el veterinario Luis Alfredo Chávez, jefe técnico comercial de Petmedica y Atrevia.
Una recomendación clave es llevar un control antiparasitario. “Reforzar el uso de tabletas antiparasitarias es esencial. No basta con una sola dosis: la prevención debe ser continua”, señala Chávez. Además, se sugiere una desparasitación interna esporádica y el uso de fármacos de acción prolongada. En adición a ello, se aconsejan las visitas preventivas al veterinario, para descartar cualquier indicio de infestación a través de un control médico completo.
