Por Valeria Cavero- Nota Especial
En diferentes países del mundo, cada 6 de enero se celebra la Bajada de Reyes, o el Día de los Reyes Magos. La visita que estos tres personajes realizan al Niño Jesús constituye un relato bíblico de un simbolismo especial. Tanto las figuras en sí como los obsequios que traen para el Señor representan una virtud o concepto particular. Aunque no evidencia el furor festivo y comercial que sí aflora con la Navidad, el Día de los Reyes Magos es una oportunidad más para practicantes del catolicismo y cristianismo de reforzar su fe, así como aprender las raíces históricas de la misma. La llegada de los Reyes Magos es sinónimo de buenos augurios y esperanza.
Los Reyes Magos en la Biblia
La cultura popular reconoce a tres Reyes Magos de Oriente: Melchor, Gaspar y Baltasar, así como los regalos que llevaron consigo: oro, incienso y mirra. Sin embargo, en los relatos bíblicos, precisamente en el Evangelio de San Mateo, se hace alusión a los personajes, pero estos detalles no se incluyen. De acuerdo a National Geographic, la historia se encuentra más detallada en los Evangelios Apócrifos. No se trataba de reyes propiamente dichos, sino magos de Oriente, de las antiguas Persia y Babilonia. Al enterarse del nacimiento del Rey de los Judíos, Herodes, monarca de Judea, les encomendó la tarea de comunicarle cuando lo hallaran, bajo la excusa de venerarlo también.
Cuando encontraron finalmente el pesebre, guiados por la Estrella de Belén, un ángel les advirtió que el rey realmente quería terminar con la vida del recién nacido. Cabe destacar que los escritos no indican cuántos Reyes Magos acudieron a adorar a Jesús, ni sus nombres. En cuanto al consenso de tres, un posible origen es una mención que aparentemente vio Quinto Septimio Tertuliano, padre de la Iglesia en el siglo III, en el Salmo 72 del Antiguo Testamento. Según registros históricos, sus nombres aparecen por primera vez en un mosaico del siglo VI, en la Basílica de San Apolinar el Nuevo, en la ciudad italiana de Rávena.
Las celebraciones actuales
Con el tiempo y la integración de los Reyes Magos al imaginario popular cristiano y católico, diferentes países desarrollaron expresiones culturales para celebrar su llegada. Se cree que la idea de festejar este evento bíblico nació en Europa. Destacan las tradicionales en España, que suelen estar dirigidas a los niños. Los pequeños colocan zapatos vacíos en un lugar de la casa, con la esperanza de que los tres eruditos de Oriente los llenen de regalos. Como agradecimiento, dejan comestibles y agua para ellos, sus camellos y pajes. En nuestro país, se organizan representaciones teatrales de la Bajada en regiones como Ayacucho, Cusco y Apurímac. En esta última tiene lugar la Bajada de los Reyes Magos de Sabaino, patrimonio cultural que integra elementos católicos y prehispánicos.
Por último, no podemos olvidar la tradicional Rosca de Reyes. Se trata de un bizcocho dulce con forma de dona, decorado con fruta confitada. Con orígenes tan remotos como los Saturnales romanos, este postre se mantuvo vigente y hoy es el centro de una curiosa tradición familiar: adivinar quién encontrará, escondida en el manjar, la pequeña figura que representa al Niño Jesús.
