Plan preventivo de la MML busca reducir la vulnerabilidad de la cuenca ante el incremento estacional del río.
La Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) ha implementado un plan preventivo de limpieza, descolmatación y enrocado en un tramo de 10 kilómetros del río Rímac, con el fin de proteger a las comunidades residentes en las zonas ribereñas ante el inicio de la temporada de lluvias.
Bajo la supervisión del alcalde Renzo Reggiardo, las obras —que iniciaron en octubre de 2025— buscan mitigar los riesgos de desbordes e inundaciones mediante la ampliación de la caja hidráulica del cauce. Con una inversión de 17 millones de soles, la gestión ha priorizado la utilización de maquinaria propia para optimizar la capacidad de respuesta y garantizar la continuidad de las intervenciones en los puntos críticos de la capital.
El gerente de Gestión del Riesgo de Desastres, Mario Casaretto, informó que los trabajos han permitido ensanchar el cauce del río hasta alcanzar entre 40 y 50 metros en sectores clave. Esta modificación técnica es fundamental para reducir la presión del agua y prevenir afectaciones en viviendas e infraestructura vial.
La comuna destacó que la adquisición de flota pesada propia ha sido determinante para agilizar las labores, permitiendo la culminación anticipada de las tareas en el sector comprendido entre el asentamiento humano Nueva Caja de Agua y el puente Trujillo, extendiéndose hasta el puente Chinchaysuyo en San Juan de Lurigancho.
Además del cercado de Lima y San Juan de Lurigancho, las cuadrillas municipales han extendido las operaciones al distrito de Lurigancho-Chosica. En esta jurisdicción, se ha ejecutado el enrocado de la margen derecha del río, una medida de ingeniería diseñada para frenar la erosión de las laderas y asegurar que el incremento del caudal fluya de manera controlada.
Según las autoridades locales, estas defensas ribereñas son vitales para evitar que la fuerza de la corriente socave los terrenos colindantes durante los picos de precipitación previstos para el primer trimestre del año.
El alcalde Reggiardo subrayó que el uso de equipos propios no solo representa un ahorro logístico, sino que fortalece la autonomía de la Municipalidad de Lima para actuar frente a emergencias hídricas. La estrategia se centra en la anticipación, movilizando recursos de manera permanente para evitar los daños materiales y humanos registrados en temporadas anteriores.
La gestión municipal reafirmó su compromiso de mantener la vigilancia en toda la cuenca del Rímac mientras duren las condiciones climáticas adversas.
