En la provincia de Concepción, en Junín, cientos de pobladores recibieron el Año Nuevo con una de las celebraciones más emblemáticas: la Huaconada de Mito. Incluida en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, esta danza ritual enorgullece al pueblo de Mito, al constituir un despliegue de simbolismo histórico, materializado con trajes vibrantes, máscaras y coreografía. Esta festividad tiene lugar los tres primeros días del año, principio que se ha cumplido cabalmente, a excepción del 2020, año de la crisis sanitaria por el COVID-19.
De acuerdo a la página oficial de la UNESCO, la dinámica de la Huaconada se basa en la interpretación realizada por hombres enmascarados, denominados “huacones”, en representación del “antiguo consejo de ancianos”. Mientras dure la fiesta, se les considera la máxima autoridad del pueblo. Los huacones mayores infunden respeto, mientras que los más jóvenes bailan para evocar terror, tristeza u otras emociones. Detrás de impresionantes máscaras de madera, imparten lecciones de integridad social y sabiduría ancestral, al ritmo de la tinya, icónico tamboril indígena.
De acuerdo a la página de Facebook “Huaconada de Mito 2026”, la edición de este año culminó en un ambiente de algarabía y comunidad, plasmado en una agenda que incluyó actividades como el agradecimiento a la Pachamama y la tradicional escaramuza, además del baile central. Según el cronograma oficial, el último evento programado fue el “Huaychar”, ceremonia de agradecimiento y cierre.
“Como Caporales 2026, abrazamos esta responsabilidad con respeto, orgullo y compromiso. Llevamos en cada paso la fuerza de nuestros ancestros y el deber de mantener viva esta tradición que nos identifica como pueblo” afirman con determinación Abel y Daniel Landeo Barreto, organizadores y promotores de la manifestación cultural, a través de su perfil en redes sociales.
