El presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, anunció la reanudación paulatina del transporte ferroviario en el tramo Ollantaytambo–Machu Picchu, marcando el inicio de la normalización de los servicios turísticos en la región Cusco.
Tras un periodo de interrupción, el primer convoy con pasajeros partió a las 7:00 a. m. de hoy, como resultado de gestiones estratégicas entre el Ejecutivo, autoridades locales y empresas operadoras. Según detalló el premier, se proyecta que para mañana el servicio desde la ciudad del Cusco retome sus horarios habituales, garantizando la movilidad de visitantes nacionales y extranjeros bajo condiciones de seguridad supervisadas por una comitiva de alto nivel desplegada en la zona.
Modernización de protocolos y seguridad vial
En el marco de esta reactivación, el titular de la PCM enfatizó la urgencia de actualizar los protocolos de prevención de siniestros en los tres niveles de gobierno, integrando herramientas tecnológicas como sistemas de frenado automático y monitoreo avanzado.
Álvarez señaló que la seguridad en los destinos turísticos debe estar a la vanguardia técnica para evitar tragedias similares a la ocurrida recientemente. Asimismo, el jefe del gabinete expresó sus condolencias por el deceso del maquinista involucrado en el último accidente ferroviario y aseguró que el Estado mantiene un compromiso firme de acompañamiento y asistencia legal y médica para todos los afectados por el incidente.
La respuesta del Estado fue articulada mediante una comitiva liderada por el presidente de la República, José Jerí, junto a los titulares de las carteras de Transportes, Comercio Exterior y Ambiente. Este despliegue, iniciado cerca de la medianoche, tuvo como objetivo principal supervisar las labores de rescate y asegurar la operatividad de la infraestructura crítica.
La presencia ministerial en la zona busca no solo mitigar el impacto del reciente choque de trenes, sino también proyectar un mensaje de estabilidad hacia el mercado turístico internacional, reafirmando que el acceso al santuario histórico de Machu Picchu cuenta con el respaldo y la vigilancia directa de las más altas autoridades del país.
