Foto: Reporteros 365
Por Valeria Cavero-Nota Especial
En la década de 1960, la demanda del transporte aéreo en nuestro país alcanzó un punto crítico. Llegó el momento en que el Aeródromo de Limatambo, el principal aeropuerto del Perú durante el gobierno de Óscar R. Benavides, no pudo adaptarse a los avances de la aviación comercial en el país, ni sostener los crecientes sectores del comercio y turismo. La expansión urbana también exigió explorar otras zonas para actividades de la industria. Fue así que se tomó la decisión de construir un nuevo terminal aéreo, ubicado en una zona estratégica y con mejor conexión multimodal. El 30 de diciembre de 1965, se inauguró el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, joya de la arquitectura de transporte en la intersección Lima-Callao.
Un hito aéreo
A lo largo de su historia, el aeropuerto atravesó diversos cambios estructurales. Aunque se considera la fecha de inauguración de la construcción que permaneció activa por décadas, la primera edificación inició sus funciones el 29 de octubre de 1960, con el nombre “Aeropuerto Internacional Lima-Callao”, durante el gobierno de Manuel Prado. El Servicio Municipal de Transportes reguló la llegada de los primeros aviones, de líneas como Panagra, Air France, Braniff y Canadian Pacific.
Cabe destacar que ya se había realizado el primer vuelo internacional, el 22 de junio del mismo año. En 1964, con Fernando Belaúnde Terry en el poder, se evaluó y aprobó la modernización del aeropuerto. Los arquitectos peruanos Carlos Arana, Antenor Orrego, Jian Torres, Miguel Bao y Luis Vásquez estuvieron a cargo de los planos. Se determinó cambiar la denominación en honor a Jorge Chávez Dartnell, pionero peruano de la aviación. En la víspera de la Nochevieja de 1965, empezó sus labores el terminal aéreo al que generaciones de peruanos confiaron la seguridad de sus viajes.
Esta historia se desarrolló hasta el 31 de mayo de 2025. Casi 60 años de servicio y más de 400 millones de pasajeros después, el antiguo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez cerró sus puertas para siempre, y sustituido por el nuevo terminal homónimo. Panorama Televisión comentó, en una nota informativa sobre el cierre de la icónica estructura: “El antiguo aeropuerto queda en la memoria colectiva como un ícono de despedidas, reencuentros y sueños que partieron y llegaron al Perú durante casi seis décadas”.
