La Coronel PNP implicada quedó sujeta a comparecencia restringida por el juez.
El Poder Judicial de Cusco dictó nueve meses de prisión preventiva contra el suboficial PNP Jasan Barrios Cárdenas, acusado de exigir S/ 10 000 a un colega para evitarle una investigación disciplinaria por un accidente de tránsito en Quillabamba.
El juez también dictaminó comparecencia con restricciones para la coronel PNP Edith Espejo Puma, jefa de Criminalística, presuntamente involucrada en el caso de cohecho pasivo propio. La medida fue tomada tras un megaoperativo de la Fiscalía y la Policía en el que el suboficial Barrios intentó huir y ocultar el dinero del soborno.
La Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de La Convención, representada por la fiscal Lisbeth Páucar Fernández, argumentó la comisión del presunto delito de cohecho pasivo propio en agravio del Estado. La investigación se inició a partir de la denuncia presentada por el suboficial PNP Johan Fano Condori Rodríguez, de la sección de Tránsito.
Fano Condori había sufrido un accidente de tránsito con su motocicleta el 28 de octubre, presuntamente en estado de ebriedad, tras una jornada de pesca. El suboficial Barrios Cárdenas, pese a ser encargado de mesa de partes y no tener la función de Inspectoría, habría contactado a un amigo del denunciante para hacerle saber que sería «dado de baja» si no accedía al pago. Inicialmente se le exigió S/ 15 000, suma que fue rebajada a S/ 10 000 a entregar en tres partes.
Intervención fiscal y captura
El Ministerio Público tomó conocimiento de la denuncia e inició un plan de operaciones. El 12 de noviembre, a las 13:20 horas, Barrios Cárdenas, uniformado y a bordo de un vehículo particular, acudió a la habitación de Fano Condori. Tras recibir la primera entrega de S/ 1 000 en billetes fotocopiados, exigió el resto del dinero.
Al ser identificado por los representantes del Ministerio Público y agentes policiales que garantizaban la intervención en la avenida Miguel Grau, Barrios Cárdenas intentó evadir la detención. Hizo maniobras evasivas con su vehículo, colisionó con algunas motos e intentó ocultar los billetes, llegando a metérselos a la boca. Finalmente, huyó por los carriles de bajada de la avenida, dirigiéndose a la comandancia de La Convención, donde se entregó.
El suboficial Barrios Cárdenas se entregó a las autoridades y la coronel PNP Edith Espejo Puma, jefa de la oficina de Criminalística, lo hizo al día siguiente. La coronel se mostró visiblemente afectada, sufriendo un desvanecimiento que requirió su internamiento en una clínica.
Durante la audiencia virtual, el juzgado presidido por Guido Castillo Lira decidió imponer la prisión preventiva por nueve meses a Barrios Cárdenas. Para la coronel Espejo Puma, en cambio, se dictó comparecencia con restricciones.
En su defensa, el suboficial Barrios Cárdenas alegó que, si bien huyó por pánico, se entregó, confesó los hechos y reparó los daños. «Asumo lo que hice, pero no puedo involucrar a otras personas o inventar cargos para salir libres”, declaró.
Por su parte, la coronel Espejo Puma, desde la clínica, aseguró ser inocente. «No tengo nada que ver en este problema. El hecho de ser jefe de una unidad no implica que yo ordeno al personal a que se realicen conductas indebidas”, expresó, desvinculándose de la conducta de sus subalternos.
