La operación de Sucamec aseguró que la dinamita, el anfo y otros insumos peligrosos no lleguen a manos de la criminalidad, reafirmando el control estatal sobre explosivos ilícitos.
La Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec) lideró la destrucción de más de 2,104 kilos de explosivos y materiales relacionados. El material fue incautado en Lima y Callao durante diversas acciones de control y fiscalización realizadas en colaboración con la Policía Nacional, el Ministerio Público y la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat).
El operativo busca evitar el uso de estos materiales con fines delictivos o su comercialización informal, mitigando el riesgo que representan para la vida y el patrimonio de las personas.
Detalles del material destruido y el proceso de disposición
El lote neutralizado incluía materiales de alto poder destructivo como cartuchos de dinamita semigelatinosa, detonadores, fulminante común, nitrato de amonio estabilizado, anfo, mecha de seguridad, hidrogel, cordón detonante y emulsión explosiva encartuchada.
Bajo estrictas medidas de seguridad, el cargamento fue trasladado hasta el Centro de Municiones del Ejército (Cemune), en Pisco (Ica), para su disposición final. La destrucción fue ejecutada por personal especializado del Ejército y de la organización no gubernamental británica Mines Advisory Group (MAG) Internacional, junto a la Dirección de Explosivos y Productos Pirotécnicos de Uso Civil y la Jefatura Zonal Ica de Sucamec, garantizando así la seguridad y transparencia del proceso.
Balance de destrucciones controladas de material ilícito
El trabajo articulado de Sucamec con las distintas entidades del Estado ha permitido grandes logros en el control de materiales peligrosos. Desde el año 2023 hasta setiembre pasado, la institución ha liderado la destrucción controlada de más de 252 toneladas de explosivos incautados.
Adicionalmente, se ha realizado la destrucción de más de 113 toneladas de productos pirotécnicos ilegales o de fabricación artesanal, incautados a nivel nacional, reafirmando el compromiso estatal con la seguridad pública.
