Foto: Vatican News
Poco antes de la última audiencia general del Vaticano, que se organiza cada semana, el Papa León XIV fue sorprendido con un nuevo obsequio: un caballo de raza pura. Se trata de un regalo del empresario Andrzej Michalski, fundador y propietario del Michalski Stud Farm, criadero equino radicado en la ciudad de Kołobrzeg-Budzistowo, Polonia. Visiblemente emocionado, el pontífice acarició suavemente a “Proton”, el ejemplar de 12 años, y lo guió en un breve paseo al aire libre.
Según Michalski, también feligrés de la parroquia de San Adalberto en Londres, el gesto está inspirado en una fotografía del Santo Padre en Perú, en la que se muestra recorriendo, a caballo, los caminos rurales de Piura. Expresó su gratitud hacia el pontífice por su misión de paz, y espera que “un regalo tan raro y precioso pueda ser subastado y que los beneficios se destinen a ayudar a los pobres y necesitados”.
“Proton” es hijo de un semental nacido en la filial estadounidense de una ganadería de Qatar. Su madre procede de la yeguada estatal Janow Podlaski, la más antigua de Polonia. El criador destacó que el caballo “se mueve con gran elegancia y es excepcionalmente bello” y se aseguró de que su pelaje, de un tono blanco grisáceo, combinara con la sotana papal.
Fuentes del Vaticano confirmaron el traslado del equino a los establos de Castel Gandolfo, propiedad de la Santa Sede, en los que permanecerá hasta que pueda cumplirse con la subasta propuesta por Michalski, que además pidió una bendición por el 30° aniversario de su criadero, previsto a celebrarse el próximo año.
