El destino turístico se aproxima a los niveles de afluencia registrados antes de la crisis sanitaria.
El Santuario Histórico de Machu Picchu, ubicado en la provincia cusqueña de Urubamba, ha recuperado su ritmo prepandemia, recibiendo más de 5,000 visitas diarias a inicios del último trimestre de 2025. El principal atractivo del país se halla cerca de superar el millón y medio de visitas turísticas este año, una cifra similar a la alcanzada en 2019 antes de la crisis sanitaria.
La sólida recuperación se produce pese a los recientes problemas de gestión y transporte en la carretera Hiram Bingham, que une el pueblo de Aguas Calientes con la ciudadela inca. Estos inconvenientes generaron incluso protestas y una paralización temporal.
Rosendo Baca Palomino, gerente regional de Comercio Exterior y Turismo de Cusco, confirmó la tendencia, indicando que las cancelaciones de reservas estimadas en septiembre por las protestas, que alcanzaron un 15%, han quedado atrás.
“Ya estamos cerca de superar los índices prepandemia, estamos a un 97%. Si ustedes entran a la plataforma de venta de boletos, ya no hay entradas para octubre y noviembre, entonces estamos hablando de cifras reales, de una data real que estamos cerca de superar ese índice de prepandemia del 2019”, explicó el funcionario.
El objetivo del sector turístico es superar la cifra de 2019. El desarrollo turístico cusqueño se fortalece con los reconocimientos que goza Machu Picchu como Mejor Destino y el auge de la gastronomía peruana. “Esperamos alcanzar ese millón y medio de visitantes en Machu Picchu y los cuatro millones a nivel nacional que se proyectaba, debe ser una medición importante”, indicó.
Si bien las cifras de visita de extranjeros son alentadoras, se ha detectado una reducción en la afluencia de turistas nacionales. Este sector había sido clave para la reactivación del turismo en Cusco y Machu Picchu inmediatamente después de la pandemia de covid-19.
Según el gerente regional, la reducción de turistas nacionales es de hasta 12,000 visitas en lo que va del año. Esta disminución se atribuye a la falta de facilidades tanto en la venta de boletos del servicio de tren como en la compra de entradas para acceder a la ciudadela.
“Yo creo que los peruanos, los cusqueños y los hermanos de diferentes regiones merecen la misma calidad de servicios. Creo que no hay que ‘elitizar’ el servicio y desconocer a los otros”, aseveró, haciendo un llamado a los operadores privados para que consideren al público objetivo del turismo interno y así asegurar una mayor afluencia general.
Cusco está atravesando actualmente su temporada alta de turismo, la cual se extenderá hasta diciembre de este año e inicios de enero de 2026. El aforo permitido en la ciudadela inca durante esta temporada es de 5,600 visitas por día, mientras que en temporada baja es de 4,500. Existe un debate abierto para uniformizar este aforo al nivel de temporada alta, e incluso proponer un nuevo límite para recibir más visitantes.
