WASHINGTON, DC - JULY 16: U.S. President Donald Trump speaks during an event about regulatory reform on the South Lawn of the White House on July 16, 2020 in Washington, DC. On Wednesday, President Trump announced a rollback of the National Environmental Policy Act. The administrations changes to the law aim to decrease the number of infrastructure projects that will be subject to federal NEPA review, hoping to shorten long permit processes and speed up approval. Drew Angerer/Getty Images/AFP
La Guardia Costera de EE. UU. ha interceptado y hundido cuatro lanchas vinculadas al narcotráfico en aguas caribeñas.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido que Venezuela «pagará un precio incalculable» si no acepta de vuelta a los presos y pacientes de instituciones mentales venezolanos que han sido deportados a Estados Unidos.
A través de la red social Truth Social, Trump acusó al gobierno venezolano de haber «forzado» a estas personas a entrar en EE. UU. y afirmó que «miles de personas han sido gravemente heridas e incluso asesinadas por esos monstruos». En su mensaje, exigió al gobierno de Nicolás Maduro que se haga cargo de sus ciudadanos de inmediato.
Las declaraciones de Trump se enmarcan en una escalada de tensiones, tras el despliegue militar estadounidense en el Caribe para «combatir el narcotráfico», una operación que ya ha resultado en el hundimiento de al menos cuatro embarcaciones cerca de las costas venezolanas. Según el gobierno de Trump, esta ofensiva tiene como objetivo principal al «Cartel de los Soles», supuestamente liderado por el presidente venezolano.
En el último tiempo, Trump ha endurecido su política migratoria, equiparando a los inmigrantes con criminales y enfermos mentales. Además, ha usado una ley para deportar a cientos de venezolanos a quienes acusa de pertenecer a la banda criminal «Tren de Aragua», clasificada como terrorista por su gobierno.
El gobierno de Nicolás Maduro ha informado que más de 13,000 migrantes han regresado a Venezuela desde que Caracas y Washington, que no tienen relaciones diplomáticas desde 2019, firmaron un acuerdo de deportación a principios de este año.
