Por unanimidad, la Comisión de Trabajo y Seguridad Social eligió al congresista Alex Paredes Gonzales (Somos Perú) como presidente para el periodo anual de sesiones 2025-2026. Su elección genera críticas debido a su cuestionada gestión previa como titular de la Comisión de Ética.
La Comisión de Trabajo y Seguridad Social del Congreso quedó oficialmente instalada este lunes 11 de agosto para el periodo 2025-2026. El legislador Alex Paredes Gonzales (Somos Perú) fue designado presidente del grupo de trabajo, acompañado por Segundo Quiroz Barboza (Alianza para el Progreso) en la vicepresidencia e Isabel Cortez Aguirre (Podemos Perú) como secretaria.
La elección de Paredes ha generado observaciones debido a su desempeño anterior como presidente de la Comisión de Ética Parlamentaria, donde fue cuestionado por una supuesta actitud complaciente hacia colegas involucrados en casos de recorte de sueldos, sindicados como “Los Niños” y otros congresistas con denuncias éticas, como el actual presidente del Congreso, José Jerí. En su papel como presidente de la Comisión de Ética, Paredes confirmó que no se iniciarían investigaciones contra Jerí, denunciado por abuso sexual, argumentando que el hecho no ocurrió dentro del Parlamento.
Durante su gestión en Ética, Paredes fue acusado por legisladores como Carlos Anderson de mostrar “moral laxa” y “extrema bondad hacia los mochasueldos”. Además, su llegada a la presidencia de Trabajo se concretó gracias a su propio voto y al respaldo de parlamentarios de diversas bancadas, incluidos miembros de Fuerza Popular, Perú Libre y Acción Popular.
La designación marca un nuevo capítulo para Paredes en el Congreso, en medio de cuestionamientos sobre su capacidad para impulsar una agenda laboral libre de conflictos de interés y con estándares éticos sólidos.
Con la Comisión de Trabajo ya instalada, el reto para Alex Paredes será responder a las críticas y demostrar que puede liderar un espacio clave para la agenda laboral del país, sin repetir las prácticas cuestionadas de su gestión anterior en Ética. La expectativa ciudadana se centra en si priorizará la transparencia y la defensa de los derechos de los trabajadores, o si persistirá la percepción de complacencia hacia conductas irregulares en el Parlamento.
