El expresidente Pedro Castillo invocó a mandatarios de la región para unirse en una «guerra» contra la corrupción y la delincuencia. «Desde acá invoco a Petro y al presidente de Chile, Bolivia, Brasil, de una vez vamos a la guerra. Pero a la guerra para terminar con la delincuencia, corrupción», declaró Castillo desde el penal de Barbadillo, donde cumple prisión preventiva.
En la sesión 52 del juicio que enfrenta por el fallido golpe de Estado, asimismo, Castillo reiteró que es inocente y que no se ha probado el delito que se le imputa. «Hasta el momento no se me encuentra el delito que se me imputa; simplemente decirles que soy un presidente secuestrado, un presidente que empezó a impulsar el desarrollo de miles de compatriotas», afirmó.
El exmandatario también arremetió contra sus detractores, a quienes llamó «falsos patriotas con mapa en mano, sin autoridad moral como líderes que vendieron armas a la FARC de Colombia», y recordó además que «encontraron droga en el avión presidencial».
Incluso, mientras la jueza Norma Carbajal le ordenaba que terminara su alocución porque ese solo era el momento de su presentación, cuestionó el vínculo de las autoridades con la ciudadanía por los rechazos que les cuando visitan su localidad. «El pueblo no recibe a sus autoridades en una plaza», sentenció.
El Ministerio Público, a través del Área Especializada en Enriquecimiento Ilícito y Denuncias Constitucionales, presentó una denuncia constitucional ante el Congreso de la República contra el exmandatario Pedro Castillo Terrones por los presuntos delitos de organización criminal, tráfico de influencias y colusión agravada.
